Castilla-La Mancha: meseta, molinos y horizontes de viñedo
La Mancha vinícola: 475.000 hectáreas de viñedo
La DO La Mancha es la mayor denominación de origen vinícola del mundo por superficie: 475.000 hectáreas de viñedo en una planicie entre 600 y 700 metros de altitud. El airén, uva blanca autóctona, es la variedad más plantada del planeta — solo en Castilla-La Mancha ocupa más de 200.000 hectáreas. La DO Valdepeñas, encajada al sur de La Mancha, agrupa 23.000 hectáreas donde el cencibel (tempranillo) fermentaba históricamente en tinajas de barro de hasta 16.000 litros enterradas en cuevas — práctica que varias bodegas han recuperado como método artesanal.
Tablas de Daimiel y las lagunas de Ruidera
Las Tablas de Daimiel (Parque Nacional, 3.030 ha) son el último humedal de tablas fluviales de Europa: desbordamientos del Guadiana y el Cigüela sobre una llanura sin pendiente. El acuífero 23, sobreexplotado por el regadío, redujo las Tablas a un 10 % de su superficie original en 2009; desde 2012, trasvases puntuales del Tajo-Segura y lluvias han recuperado parcialmente el nivel. A 80 km al sureste, las Lagunas de Ruidera son 15 lagunas escalonadas conectadas por barreras de toba calcárea (travertino), con un desnivel total de 120 metros en 25 km.
Quijote, molinos y las hoces del Júcar
Consuegra y Campo de Criptana conservan entre ambas 19 molinos de viento en cerros, de los cuales 12 son visitables y datan de los siglos XVI-XVIII. En el extremo oriental, la serranía de Cuenca ofrece un paisaje opuesto a la meseta: la Ciudad Encantada reúne formaciones dolomíticas erosionadas durante 90 millones de años, y las hoces del Júcar y del Huécar enmarcan la ciudad de Cuenca — casas colgadas sobre un cortado de 60 metros que miran al río desde el siglo XV.