Guía para recorrer Asturias comarca a comarca
Asturias concentra en poco más de 10.000 km² una diversidad de paisajes difícil de igualar en la Península. Desde los picos calcáreos que superan los 2.500 metros hasta los acantilados que caen al Cantábrico, cada comarca propone un viaje distinto. Aquí van las claves para organizar tu ruta.
Picos de Europa y la Ruta del Cares
El desfiladero del Cares, entre Poncebos y Caín, es el sendero más famoso de Asturias: 12 kilómetros tallados en la roca caliza con el río rugiendo abajo. Pero la zona da para mucho más. Bulnes, accesible solo a pie o en funicular, conserva la arquitectura de montaña intacta. Sotres, el pueblo más alto de Asturias, es punto de partida para rutas hacia los lagos de Covadonga y la Vega de Urriellu. Reserva al menos dos días completos para esta zona.
La costa: de Llanes a Cudillero
La costa asturiana alterna playas de arena dorada, bufones (géiseres marinos) y puertos pesqueros con siglos de historia. Llanes y sus cubos de colores, Ribadesella con su ría y el Descenso del Sella, Lastres colgado sobre el mar, Luarca con su cementerio frente al Cantábrico y Cudillero con sus casas apiladas en el anfiteatro natural. La carretera de la costa (N-632 y comarcales) es sinuosa pero espectacular; calcula el doble de tiempo del que indica el GPS.
Interior: sidra, patrimonio y gastronomía
Cangas de Onís, primera capital del reino asturiano, es puerta de entrada a los lagos de Covadonga y al santuario que marca el inicio de la Reconquista. Villaviciosa es la capital de la sidra, con lagares que abren sus puertas para catas y espicha. La gastronomía asturiana merece una ruta propia: fabada con todos sus compangos, cachopo relleno de jamón y queso, queso Cabrales curado en cuevas naturales y sidra escanciada desde altura para que abra su sabor.
Consejo práctico
Lleva siempre un chubasquero en la mochila, incluso en julio. Asturias recibe lluvia durante todo el año y el tiempo cambia en cuestión de horas. Las carreteras de montaña son estrechas y con curvas cerradas, así que conduce con calma y aprovecha los miradores. Recomendamos dedicar al menos un fin de semana a cada comarca para disfrutarla sin prisas; las distancias son cortas en el mapa pero largas en la realidad.