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sobre Cortes de Baza
Municipio ribereño del río Castril con abundantes casas cueva; destaca por su arquitectura troglodita y paisajes de ribera
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En el corazón de la comarca de Baza, donde las tierras granadinas se extienden entre suaves ondulaciones y campos de cereales, se encuentra Cortes de Baza, un pequeño municipio que conserva intacto el sabor de la Andalucía más auténtica. Con sus 1.810 habitantes y situado a 701 metros de altitud, este pueblo representa la esencia del turismo rural granadino, lejos de las multitudes y cerca de las tradiciones que han marcado durante siglos el ritmo de vida de estas tierras.
El paisaje que rodea Cortes de Baza es una invitación constante al sosiego. Extensos campos de cultivo se alternan con pequeñas lomas donde el verde de los almendros en primavera contrasta con la tierra ocre característica de esta zona del Altiplano granadino. Es un territorio que respira tranquilidad y que ofrece al visitante la oportunidad de desconectar del ritmo acelerado de la vida moderna.
Qué ver en Cortes de Baza
El casco urbano de Cortes de Baza mantiene la estructura típica de los pueblos andaluces, con calles estrechas que invitan al paseo pausado y casas encaladas que reflejan la luz mediterránea. La Iglesia Parroquial constituye el principal referente arquitectónico del municipio, un edificio que representa el centro neurálgico de la vida social y religiosa del pueblo.
El entorno natural de Cortes de Baza ofrece múltiples posibilidades para los amantes de la naturaleza. Los campos de cultivo que rodean el municipio crean un mosaico de colores que cambia con las estaciones, desde los verdes intensos de la primavera hasta los dorados del verano. Las pequeñas elevaciones cercanas proporcionan excelentes miradores para contemplar la inmensidad del Altiplano granadino.
Los alrededores del pueblo conservan elementos etnográficos de gran interés, como antiguas construcciones agrícolas que testimonian las formas tradicionales de trabajo en el campo. Estas estructuras, aunque modestas, forman parte del patrimonio cultural de la zona y ayudan a comprender la evolución histórica de la agricultura en esta comarca.
Qué hacer
Cortes de Baza es un destino ideal para quienes buscan experiencias de turismo rural auténtico. Las rutas de senderismo por los alrededores del pueblo permiten descubrir paisajes de gran belleza, donde el silencio solo se ve interrumpido por el canto de las aves y el susurro del viento entre los cereales.
La gastronomía local constituye uno de los grandes atractivos del municipio. Los platos tradicionales de la zona, elaborados con productos de la huerta y de la matanza del cerdo, ofrecen una experiencia culinaria auténtica. Las migas, el gazpacho manchego y los dulces caseros forman parte de un recetario que se transmite de generación en generación.
Para los aficionados a la fotografía rural, Cortes de Baza ofrece infinitas posibilidades. Los amaneceres y atardeceres en el Altiplano crean juegos de luz y sombra espectaculares, especialmente durante las estaciones de transición. Los campos de cereales ondulando bajo el viento proporcionan imágenes de gran belleza plástica.
Las actividades agrícolas tradicionales también pueden formar parte de la experiencia turística. Según la época del año, es posible participar en labores como la recolección de almendras o conocer de cerca los procesos de cultivo del cereal, actividades que conectan al visitante con las raíces más profundas de este territorio.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Cortes de Baza refleja la religiosidad popular y las tradiciones agrícolas de la comarca. Las fiestas patronales, que se celebran durante el verano, constituyen el momento más importante del año para el pueblo. Durante estos días, las calles se llenan de música, bailes tradicionales y actividades para todas las edades.
La Semana Santa se vive con especial recogimiento, manteniendo tradiciones que se remontan a siglos atrás. Las procesiones, aunque modestas, conservan una emotividad especial en el entorno íntimo de este pequeño pueblo andaluz.
En otoño, las celebraciones relacionadas con la cosecha y los productos de la tierra adquieren protagonismo, con actividades que ponen en valor la gastronomía local y las tradiciones culinarias heredadas de generaciones anteriores.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Granada capital, se accede a Cortes de Baza tomando la A-92N en dirección a Guadix-Baza. El recorrido de aproximadamente 125 kilómetros se completa en algo más de una hora y media, atravesando paisajes de gran belleza del interior granadino.
Mejor época para visitar: La primavera y el otoño son las estaciones más recomendables, cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje muestra su mayor variedad cromática. El verano, aunque caluroso, coincide con las principales festividades locales.
Consejos prácticos: Es recomendable disponer de vehículo propio para desplazarse por la zona y poder descubrir los paisajes del entorno. El calzado cómodo es imprescindible para disfrutar de las rutas de senderismo. La gastronomía local se puede degustar en los establecimientos del pueblo, donde la atención personalizada forma parte de la experiencia.