Artículo completo
sobre Higuera de Calatrava
Pequeño pueblo agrícola con historia vinculada a la Orden de Calatrava
Ocultar artículo Leer artículo completo
En el corazón de la Campiña de Jaén, donde los campos de olivos se extienden hasta el horizonte, se encuentra Higuera de Calatrava, un pequeño pueblo que conserva intacto el encanto de la Andalucía rural. Con apenas 605 habitantes, este rincón jiennense situado a 374 metros de altitud ofrece al viajero la oportunidad de sumergirse en la auténtica vida de pueblo, lejos del bullicio turístico pero rico en tradiciones y paisajes mediterráneos.
Su nombre evoca la presencia histórica de la Orden de Calatrava en estas tierras, testimonio de un pasado medieval que aún se respira en sus calles empedradas y fachadas encaladas. Higuera de Calatrava representa la esencia de los pueblos olivareros andaluces, donde el tiempo parece haberse detenido para preservar un modo de vida centenario y una hospitalidad que convierte cada visita en una experiencia memorable.
El municipio se alza como un mirador natural sobre la campiña jiennense, ofreciendo panorámicas espectaculares de un paisaje moldeado por generaciones de agricultores que han convertido el cultivo del olivo en arte y tradición.
Qué ver en Higuera de Calatrava
El patrimonio de Higuera de Calatrava se concentra en su núcleo histórico, donde destaca la Iglesia Parroquial, un templo de arquitectura tradicional andaluza que preside la plaza principal del pueblo. Su torre campanario se erige como punto de referencia visual, visible desde los campos circundantes y símbolo de la identidad local.
Las calles del casco histórico conservan la estructura urbana tradicional, con casas de fachadas blancas adornadas con rejas de hierro forjado y balcones repletos de macetas de geranios. Un paseo por estas calles permite descubrir los detalles arquitectónicos típicos de la región: portadas de piedra, patios andaluces y la característica disposición urbana heredada de siglos pasados.
Los alrededores del pueblo ofrecen un paisaje de olivar que se extiende en suaves colinas, salpicado de cortijos tradicionales que testimonian la importancia histórica del cultivo del olivo en la zona. Estos paisajes, especialmente hermosos durante los atardeceres, proporcionan el marco perfecto para comprender la íntima relación entre el pueblo y su entorno agrícola.
Desde el pueblo se divisan panorámicas excepcionales de la Campiña de Jaén, un mar de olivos que cambia de color según las estaciones: verde intenso en primavera, plateado bajo el sol de verano y dorado durante la época de recolección.
Qué hacer
Higuera de Calatrava invita a disfrutar del turismo rural en su forma más auténtica. Los amantes del senderismo pueden seguir senderos locales que serpentean entre olivares centenarios, ofreciendo rutas de dificultad suave aptas para toda la familia. Estos recorridos permiten conocer de cerca las técnicas tradicionales de cultivo del olivo y disfrutar de la rica biodiversidad mediterránea.
La gastronomía local constituye una experiencia imprescindible. Los platos tradicionales se basan en el aceite de oliva virgen extra de producción local, ingrediente que realza sabores en preparaciones como el gazpacho, las migas, el salmorejo y los guisos de temporada. Los productos de la huerta local complementan una cocina sencilla pero sabrosa, fiel a las recetas transmitidas de generación en generación.
La observación de aves encuentra en los alrededores del pueblo un escenario ideal, especialmente durante las migraciones, cuando especies mediterráneas y africanas utilizan estos territorios como zona de descanso.
Los aficionados a la fotografía rural descubrirán en Higuera de Calatrava múltiples oportunidades: desde los detalles arquitectónicos del pueblo hasta los amplios horizontes de la campiña, pasando por escenas cotidianas que reflejan el ritmo pausado de la vida rural.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Higuera de Calatrava mantiene vivas las tradiciones populares andaluzas. Las fiestas patronales se celebran durante el verano, generalmente en agosto, con verbenas, procesiones y actividades que congregan no solo a los vecinos sino también a familiares y amigos que regresan al pueblo desde otras localidades.
La Semana Santa se vive con especial devoción, manteniendo tradiciones procesionales que se remontan a siglos pasados. Las celebraciones, aunque de carácter íntimo debido al tamaño del pueblo, conservan la autenticidad de las manifestaciones religiosas populares andaluzas.
En otoño, coincidiendo con la recolección de la aceituna, se organizan actividades relacionadas con el olivar que permiten a los visitantes conocer de primera mano el proceso tradicional de elaboración del aceite de oliva.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Jaén capital, se accede a Higuera de Calatrava por la A-316 en dirección a Córdoba, tomando después carreteras secundarias que conectan con el municipio. El trayecto de aproximadamente 50 kilómetros se realiza en menos de una hora, atravesando paisajes representativos de la campiña olivarera.
Mejor época para visitar: La primavera (marzo-mayo) ofrece temperaturas suaves y campos verdes, ideal para senderismo y fotografía. El otoño (octubre-noviembre) permite vivir la experiencia de la recolección de aceituna. Los veranos son calurosos pero perfectos para disfrutar de las fiestas locales.
Consejos: Se recomienda contactar previamente con el ayuntamiento para conocer actividades y festividades programadas. Llevar calzado cómodo para caminar por terreno rural y protección solar durante los meses de verano.