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sobre Albuñán
Pequeño pueblo de montaña en la cara norte de Sierra Nevada; ofrece un entorno natural privilegiado dentro del Parque Natural
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Si vienes a hacer algo de turismo en Albuñán, lo primero es resolver el coche. Se suele aparcar en la plaza. No hay mucho más sitio dentro del casco. Las calles son estrechas y con pendiente, así que lo normal es dejarlo arriba y moverse andando.
Desde Guadix el trayecto es corto. El último tramo atraviesa campos abiertos y, de repente, aparece el pueblo en la ladera. No tiene infraestructura turística como tal. Tampoco la busca.
Cómo es Albuñán
Albuñán es pequeño. En media hora ya te has hecho una idea clara del lugar.
Las casas se reparten por la pendiente, muchas encaladas y con tejado de teja árabe. Las calles suben y bajan sin mucho orden. Hay tramos con buenas vistas hacia el valle de Guadix y, si el día está limpio, hacia Sierra Nevada.
En la plaza está la iglesia parroquial de San José, que suele fecharse en el siglo XVIII. Es un edificio sencillo, de los que cumplen su función sin alardes. El campanario se ve desde varios puntos del pueblo.
Todavía quedan señales de la vida agrícola. Bancales alrededor del núcleo, pequeñas huertas pegadas a las casas y algún lavadero antiguo que recuerda cómo se organizaba el agua aquí.
Paseos por los alrededores
El paisaje cambia rápido al salir del pueblo. Aparecen lomas de arcilla y terrenos claros muy típicos de la zona de Guadix. No es raro ver formaciones erosionadas que parecen más propias de un terreno seco que de la cercanía de Sierra Nevada.
Los caminos agrícolas conectan Albuñán con otros pueblos cercanos como Charches o Jerez del Marquesado. Muchos vecinos los usan para caminar. No son rutas señalizadas en la mayoría de los casos, pero se siguen bien.
Hay almendros, algunos nogales y parcelas pequeñas que todavía se trabajan. En primavera el contraste entre los campos y las cumbres nevadas al fondo llama la atención.
Noches oscuras y vida tranquila
Aquí por la noche hay muy poca luz artificial. Cuando el cielo está despejado se ven bien las estrellas, algo cada vez menos común en zonas cercanas a ciudades.
La vida del pueblo gira alrededor de lo cotidiano. Agricultura, reuniones en la plaza, celebraciones que siguen el calendario de siempre. Durante las fiestas patronales o en verano suele haber más movimiento porque vuelve gente que vive fuera.
En las casas se siguen cocinando platos contundentes de la zona: migas, guisos largos y carne al horno. Nada sofisticado. Comida de pueblo.
Antes de venir
Trae calzado cómodo. Las cuestas se notan más de lo que parece desde lejos. Y no esperes grandes monumentos ni un casco histórico monumental.
Albuñán funciona mejor como parada corta dentro de la comarca de Guadix. Das un paseo, miras el paisaje, y sigues camino. Aquí la gracia está en el silencio y en el entorno, no en la cantidad de cosas que ver.