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sobre Beas de Guadix
Pequeña localidad troglodita con numerosas casas cueva; situada en un entorno de cárcavas arcillosas típico de la Hoya de Guadix
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En Beas de Guadix aparcas fácil en la plaza, junto a la iglesia y el ayuntamiento. El pueblo es pequeño: en una hora lo has recorrido. No hay muchas calles ni grandes monumentos. Aquí se viene más por el paisaje de la Hoya de Guadix que por el casco urbano. Si llegas en verano, mejor a primera hora o al atardecer: a mediodía el sol cae sin mucha sombra.
Qué ver en el pueblo
La calle principal baja hacia un pequeño mirador natural desde el que se abre la Hoya de Guadix. Las vistas son amplias: campos, ramblas y cerros de tierra erosionada.
La iglesia parroquial de la Inmaculada Concepción es el edificio más visible. Se levantó a comienzos del siglo XVI y luego se reformó. Por fuera es sencilla: muros claros y campanario de ladrillo. El interior es modesto, con algunos retablos y bancos antiguos.
La plaza tampoco tiene mucho misterio. Es el punto donde se junta el pueblo y donde a veces montan actividades en días de fiesta.
El paisaje alrededor
Lo interesante está fuera. Los cerros y barrancos de la zona forman parte de los llamados badlands de Guadix: tierra blanda, muy erosionada, con formas raras y colores ocres.
Hay caminos de tierra que salen del pueblo hacia las ramblas y los campos de cultivo. Algunos están señalizados y otros no. El terreno es seco y pedregoso, con poca sombra, así que conviene llevar agua y calzado decente.
En los alrededores aún se ven caleras antiguas, cortijos y pequeños corrales. La zona siempre ha vivido del campo: secano, algo de ganado y rebaños de cabras. Todavía es fácil cruzarse con algún pastor.
Paseos cortos desde Beas de Guadix
Los paseos que salen del pueblo no son rutas largas ni especialmente preparadas. Más bien son caminos agrícolas y sendas usadas por la gente de la zona.
Siguiendo las ramblas encuentras olivos viejos, terreno arcilloso y barrancos que cambian de forma según la erosión. Si te gusta caminar sin demasiada planificación, hay terreno de sobra.
Eso sí: algunos tramos tienen piedras sueltas y taludes blandos. No es complicado, pero conviene mirar bien dónde pisas.
Cuándo ir para ver el paisaje
La luz cambia mucho el aspecto del terreno. Al amanecer y al atardecer los colores de la arcilla se vuelven más intensos y las formas del relieve se marcan mejor.
Por la noche, cuando el cielo está despejado, la oscuridad es bastante limpia. No hay demasiada iluminación alrededor y se ven bien las estrellas. En invierno refresca rápido.
Fiestas y vida del pueblo
La Inmaculada Concepción se celebra a comienzos de diciembre y es la fiesta principal. Procesión, música y reunión de vecinos. En verano suele haber feria, normalmente en agosto, con actividades sencillas y ambiente de pueblo pequeño.
No esperes grandes montajes. Son fiestas hechas para la gente de allí.
Consejo rápido
Ve sin prisa y con expectativas realistas. Beas de Guadix se recorre rápido. Lo que merece la parada es el paisaje alrededor. Aparca en la plaza, da una vuelta corta por el pueblo y luego sal andando hacia los cerros cercanos. Ahí está lo más interesante.