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sobre Diezma
Conocido por sus impresionantes vistas de Sierra Nevada desde la autovía; pueblo serrano de paso histórico obligado
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Encaramado a 1.233 metros de altitud en las estribaciones de Sierra Nevada, Diezma emerge como un balcón privilegiado sobre la comarca de Guadix. Este pequeño municipio granadino de apenas 763 habitantes conserva intacto el sabor de la Andalucía más auténtica, donde el tiempo parece haberse detenido entre calles empinadas y casas encaladas que se adaptan a la orografía montañosa.
La ubicación estratégica de Diezma, entre la depresión de Guadix y las primeras estribaciones de la cordillera nevadense, lo convierte en un destino perfecto para quienes buscan la tranquilidad de la montaña sin renunciar a la riqueza cultural andaluza. Sus paisajes de contrastes, donde los tonos ocres de las tierras de labor se funden con el verde intenso de los pinares, ofrecen una experiencia visual única que cambia con cada estación del año.
Qué ver en Diezma
El patrimonio arquitectónico de Diezma refleja siglos de historia en cada rincón. La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Encarnación, de estilo mudéjar con reformas posteriores, preside el conjunto urbano con su torre campanario que se alza como referente visual del pueblo. Su interior alberga interesantes retablos barrocos y una talla de la Virgen que es objeto de especial veneración local.
Paseando por las calles del casco histórico, el visitante descubrirá la arquitectura popular granadina en todo su esplendor. Las casas tradicionales, con sus muros encalados, tejados de teja árabe y pequeños patios interiores, se distribuyen siguiendo las curvas de nivel de la ladera. Especialmente llamativas resultan las construcciones que aprovechan las cuevas naturales, adaptándolas como viviendas o espacios de almacenamiento.
El Mirador de Diezma ofrece unas vistas panorámicas espectaculares sobre la Hoya de Guadix y, en días despejados, permite divisar las cumbres nevadas de Sierra Nevada. Desde este punto privilegiado se comprende la importancia estratégica que tuvo este enclave a lo largo de la historia.
Los alrededores del pueblo están salpicados de antiguos molinos de agua que aprovechaban las acequias para la molienda del grano, testimonios de una economía rural que perduró durante siglos. Algunos de estos ingenios hidráulicos conservan parte de su maquinaria original y constituyen interesantes ejemplos de arqueología industrial.
Qué hacer
Las posibilidades para el senderismo en Diezma son extraordinarias. La Ruta de los Molinos permite recorrer el antiguo sistema de acequias y descubrir los vestigios de la actividad molinera tradicional, en un agradable paseo de dificultad baja que atraviesa campos de cultivo y pequeños bosquetes de almendros.
Para los más aventureros, las rutas que ascienden hacia las estribaciones de Sierra Nevada ofrecen paisajes de alta montaña y la posibilidad de avistar fauna típicamente mediterránea. Los senderos que conectan con el Parque Natural de Sierra Nevada permiten realizar excursiones de día completo con diferentes grados de dificultad.
La gastronomía local merece una mención especial. Los productos de la huerta, cultivados en las vegas que rodean el pueblo, dan lugar a platos tradicionales como las migas con tropezones, el choto al ajillo o las gachas colorás. Los embutidos artesanales, elaborados según recetas familiares transmitidas de generación en generación, constituyen una auténtica delicia para el paladar.
La recolección de setas en otoño se ha convertido en una actividad muy popular entre visitantes y lugareños. Los pinares cercanos albergan diversas especies micológicas que pueden degustarse en los platos tradicionales de la temporada.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Diezma mantiene vivas las tradiciones más ancestrales. Las Fiestas Patronales en honor a Nuestra Señora de la Encarnación se celebran durante la primera semana de agosto, combinando actos religiosos con actividades lúdicas que congregan tanto a vecinos como a emigrantes que regresan al pueblo durante el verano.
La Romería de San Isidro, a mediados de mayo, trasforma el paisaje rural en un escenario festivo donde las cuadrillas de vecinos comparten jornadas de campo entre música tradicional y degustaciones gastronómicas. Esta celebración mantiene vivo el vínculo del pueblo con sus raíces agrícolas.
Durante la Semana Santa, las procesiones por las empinadas calles del pueblo adquieren un carácter especialmente emotivo, con el telón de fondo de las montañas nevadas que realza la solemnidad de los actos religiosos.
Información práctica
Para llegar a Diezma desde Granada capital, se debe tomar la A-92 en dirección Almería hasta la salida de Purullena, y continuar por la A-4132 durante aproximadamente 15 kilómetros. El trayecto total no supera los 70 kilómetros y puede realizarse cómodamente en coche en poco más de una hora.
una de las mejores época para visitar Diezma es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y los paisajes muestran su máximo esplendor. El verano puede resultar caluroso durante las horas centrales del día, aunque las noches son frescas debido a la altitud.
Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y ropa de abrigo si se planea pernoctar, especialmente en los meses de invierno, cuando las temperaturas pueden descender considerablemente durante la noche.