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sobre Gorafe
Mundialmente conocido por su Parque Megalítico y el desierto de Gorafe; paisajes espectaculares de badlands y dólmenes
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En el corazón de la comarca de Guadix, donde la meseta se desdibuja entre cerros y barrancos, se encuentra Gorafe, una pequeña aldea que guarda uno de los tesoros arqueológicos más importantes de Europa. Con apenas 382 habitantes, este enclave a 855 metros de altitud se alza como un libro abierto de la prehistoria, donde cada piedra cuenta una historia de más de 5.000 años.
Rodeada por un paisaje de singular belleza, donde los tonos ocres de la tierra contrastan con el azul intenso del cielo granadino, Gorafe invita a sumergirse en un viaje al pasado. Sus campos de cereales y almendros dibujan un mosaico rural que ha permanecido prácticamente inalterado durante siglos, mientras que sus habitantes mantienen vivas las tradiciones de la Andalucía más auténtica.
El silencio que envuelve esta aldea solo se ve interrumpido por el viento que susurra entre los olivos y el ocasional tintineo de las esquilas del ganado. Es precisamente esta tranquilidad la que convierte a Gorafe en el destino perfecto para quienes buscan desconectar del ritmo urbano y conectar con la esencia más pura de la tierra granadina.
Qué ver en Gorafe
El Parque Megalítico de Gorafe constituye la joya arqueológica de la localidad y uno de los conjuntos de dólmenes más importantes de Europa. Con más de 200 sepulcros megalíticos datados entre el 3500 y el 2500 a.C., este yacimiento al aire libre ofrece un recorrido fascinante por la cultura funeraria del Neolítico. El Centro de Interpretación del Megalitismo proporciona las claves necesarias para comprender la importancia histórica de estos monumentos funerarios.
La Iglesia Parroquial de la Anunciación, de origen mudéjar con reformas posteriores, preside el núcleo urbano con su sencilla pero elegante arquitectura. Su campanario se erige como punto de referencia en el paisaje, mientras que en su interior se conservan interesantes piezas de arte sacro que reflejan la devoción popular de la comarca.
El Mirador de los Coloraos ofrece una perspectiva privilegiada del entorno natural de Gorafe, donde se aprecian las formaciones geológicas características de la zona y la transición entre las tierras de cultivo y los espacios naturales. Los atardeceres desde este punto regalan una paleta de colores que justifica por sí sola la visita.
Los antiguos pozos y fuentes diseminados por el término municipal testimonian la importancia del agua en este territorio semiárido, donde cada manantial era venerado como un bien preciado. La Fuente del Moral conserva su estructura original y sigue siendo punto de encuentro de los vecinos.
Qué hacer
Las rutas de senderismo por el Parque Megalítico permiten combinar ejercicio físico con cultura, siguiendo senderos señalizados que conectan los principales conjuntos dolménicos. El Sendero de los Dólmenes es especialmente recomendable al amanecer o al atardecer, cuando la luz dorada realza la belleza de estos monumentos milenarios.
La observación astronómica encuentra en Gorafe un escenario ideal gracias a la escasa contaminación lumínica. Las noches estrelladas ofrecen un espectáculo celeste que complementa perfectamente la experiencia arqueológica diurna.
Los aficionados a la fotografía paisajística descubrirán en los alrededores de Gorafe una variedad de escenarios que van desde los campos de cereales ondulantes hasta las formaciones rocosas más caprichosas. La fotografía arqueológica también encuentra aquí un campo de trabajo excepcional.
La gastronomía local se basa en los productos de la tierra: cordero lechal, aceite de oliva virgen extra, quesos artesanos y migas ruleras. Los guisos tradicionales como las gachas pimentonas o el ajo colorao reflejan la sabiduría culinaria de esta tierra de secano.
Fiestas y tradiciones
Las Fiestas Patronales en honor a la Virgen de la Cabeza se celebran el primer domingo de mayo, con una romería que reúne a vecinos y visitantes en un ambiente de devoción y celebración popular. La procesión hasta la ermita constituye uno de los momentos más emotivos del calendario festivo local.
En agosto tienen lugar las fiestas de verano, que incluyen verbenas populares, competiciones deportivas tradicionales y degustaciones gastronómicas donde los productos locales son los protagonistas.
La Semana Santa se vive con especial recogimiento, destacando la procesión del Viernes Santo que recorre las calles del pueblo en un ambiente de profundo fervor religioso.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Granada capital (90 kilómetros), tomar la A-92 dirección Guadix y después la A-315 hasta el desvío hacia Gorafe. El trayecto dura aproximadamente una hora y quince minutos por carreteras bien señalizadas.
Mejor época para visitar: Los meses de abril, mayo, septiembre y octubre ofrecen temperaturas más suaves para recorrer el parque megalítico. El invierno puede ser frío, mientras que el verano presenta temperaturas elevadas, especialmente durante las horas centrales del día.
Consejos útiles: Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar, protección solar y agua suficiente. El Centro de Interpretación del Megalitismo ofrece información detallada sobre las rutas disponibles. Para alojamiento, las opciones se encuentran principalmente en Guadix y localidades cercanas.