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sobre Lanteira
Pueblo blanco de montaña con calles estrechas y empinadas; tradición taurina y acceso a paisajes de alta montaña
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Enclavado en las faldas de Sierra Nevada, a 1.278 metros de altitud, Lanteira es uno de esos pueblos granadinos que parecen suspendidos entre el cielo y la tierra. Con apenas 555 habitantes, este pequeño municipio de la comarca de Guadix conserva la esencia más pura de la Andalucía de interior, donde el tiempo transcurre al ritmo pausado de las estaciones y las tradiciones se mantienen vivas como brasas bajo la ceniza.
Sus casas blancas se escalonan por la ladera de la montaña, ofreciendo una postal perfecta de la arquitectura popular alpujarreña. Desde sus calles empedradas se contemplan vistas espectaculares hacia el valle del río Alhama y las cumbres nevadas de Sierra Nevada, creando un paisaje que cambia de color y textura según la hora del día y la estación del año.
La tranquilidad que se respira en Lanteira lo convierte en el destino perfecto para quienes buscan desconectar del ritmo urbano y sumergirse en la autenticidad de la España rural. Aquí, el silencio solo se rompe por el murmullo del agua de las acequias, el tintineo de los cencerros y las conversaciones de los vecinos en las plazas.
Qué ver en Lanteira
El corazón del pueblo late en torno a la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Anunciación, un templo del siglo XVI que combina elementos góticos tardíos con detalles renacentistas. Su torre campanario, visible desde cualquier punto del municipio, se alza como un faro que orienta a los visitantes por las callejuelas serpenteantes.
El casco histórico conserva la estructura urbana típica de los pueblos de montaña, con calles estrechas que se adaptan a la orografía del terreno. Las casas tradicionales, con sus fachadas encaladas y tejados de teja árabe, crean un conjunto arquitectónico armonioso donde destaca la presencia de balcones de hierro forjado y patios andaluces que se vislumbran tras los portones entreabiertos.
No puede faltar un paseo por la plaza del pueblo, punto neurálgico de la vida social donde los lugareños se reúnen al atardecer. Aquí se encuentra el edificio del ayuntamiento y una fuente centenaria que ha sido testigo de generaciones de lanteirenses.
Los amantes de la naturaleza encontrarán en los alrededores de Lanteira un paraíso de senderos que serpentean entre pinares, robledales y cultivos de almendros. Las acequias tradicionales que riegan las terrazas agrícolas forman parte del paisaje cultural, mostrando cómo el ser humano ha sabido adaptarse al medio montañoso durante siglos.
Qué hacer
Lanteira es el punto de partida ideal para rutas de senderismo que se adentran en Sierra Nevada. Los senderos señalizados conducen a miradores naturales desde donde contemplar panorámicas excepcionales del valle del Alhama y los pueblos vecinos de la comarca de Guadix.
La gastronomía local merece una atención especial, con platos que reflejan la tradición culinaria de la zona. Las migas alpujarreñas, el choto en salsa y los embutidos artesanales son algunas de las especialidades que se pueden degustar en las casas rurales y pequeños establecimientos del pueblo. Los almendros que rodean Lanteira ofrecen frutos de excelente calidad que se utilizan en dulces tradicionales.
Para los aficionados a la fotografía, Lanteira ofrece infinitas posibilidades, especialmente durante el amanecer y el atardecer, cuando la luz dorada baña las fachadas blancas y crea juegos de sombras en las callejuelas. La floración de los almendros a finales de invierno transforma el paisaje en un mar de flores rosadas y blancas.
Los paseos a caballo por los senderos tradicionales permiten descubrir rincones inaccesibles a pie, siguiendo las rutas que utilizaban antiguamente los arrieros para el transporte de mercancías entre pueblos.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Lanteira mantiene vivas las tradiciones ancestrales. Las fiestas patronales en honor de Nuestra Señora de la Anunciación se celebran en marzo, coincidiendo con la llegada de la primavera, cuando el pueblo se viste de gala y las calles se llenan de música y bailes tradicionales.
En agosto, las fiestas de verano congregan a vecinos y visitantes en torno a verbenas populares y actividades al aire libre que aprovechan las noches templadas de la montaña. La matanza tradicional en noviembre perpetúa costumbres gastronómicas centenarias, donde las familias se reúnen para elaborar embutidos artesanales.
La Semana Santa se vive con especial recogimiento, con procesiones que recorren las calles empedradas creando una atmósfera de profundo misticismo entre las casas encaladas.
Información práctica
Lanteira se encuentra a 85 kilómetros de Granada capital, accesible por la A-92 en dirección a Almería hasta la salida de Guadix, y desde allí por carreteras comarcales que serpentean entre paisajes de badlands y cultivos de secano. El trayecto dura aproximadamente una hora y quince minutos y ofrece vistas espectaculares de la Hoya de Guadix.
La mejor época para visitar Lanteira es de abril a octubre, cuando las temperaturas son más suaves y los días más largos permiten disfrutar plenamente de las actividades al aire libre. En invierno, la posible presencia de nieve añade un encanto especial al paisaje, aunque hay que tener precaución con las carreteras de montaña.
Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y ropa de abrigo para las tardes y noches, ya que la altitud hace que las temperaturas desciendan considerablemente tras la puesta de sol.