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sobre Zagra
Pueblo colgado sobre el embalse de Iznájar; ofrece vistas espectaculares y tranquilidad en el Poniente granadino
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En las estribaciones de la Subbética Cordobesa, donde Granada abraza la frontera con Córdoba, se alza Zagra como un pequeño tesoro andaluz que conserva intacta su esencia rural. Este municipio de apenas 865 habitantes, encaramado a 680 metros de altitud, ofrece al viajero una experiencia auténtica de turismo de interior, lejos de las multitudes y conectado con la naturaleza más pura de Andalucía.
El pueblo se despliega en forma de anfiteatro natural sobre las laderas de la Sierra de Loja, creando un paisaje urbano de casas blancas que contrastan con el verde intenso de los olivares circundantes. Zagra es uno de esos lugares donde el tiempo parece haberse detenido, donde cada rincón cuenta la historia de generaciones que han sabido vivir en armonía con un entorno privilegiado.
Qué ver en Zagra
El corazón patrimonial de Zagra se encuentra en su iglesia parroquial de San Pedro Apóstol, un templo que combina elementos de diferentes épocas constructivas y que se erige como el principal referente arquitectónico del municipio. Su estructura, aunque sencilla, refleja la evolución histórica del pueblo y constituye un excelente ejemplo de arquitectura religiosa rural andaluza.
El casco histórico de Zagra merece un paseo pausado por sus calles empinadas y estrechas, donde las casas tradicionales mantienen la arquitectura popular de la zona con fachadas encaladas, rejas de hierro forjado y patios floridos que se adivinan tras los portones entreabiertos. La plaza principal actúa como centro neurálgico del pueblo, especialmente animada durante las tardes cuando los vecinos se reúnen para charlar.
Los alrededores naturales de Zagra constituyen quizás su mayor atractivo. Los olivares centenarios que rodean el municipio crean un paisaje ondulante de gran belleza, especialmente durante la floración primaveral y en los meses de recolección otoñal. Desde diversos puntos del pueblo se obtienen panorámicas espectaculares del valle del Genil y las sierras circundantes.
La fuente de los Caños, situada en las inmediaciones del pueblo, es un lugar tradicional de encuentro donde aún hoy los habitantes acuden a por agua y donde los visitantes pueden disfrutar de la frescura de sus aguas cristalinas, especialmente apreciada durante los meses estivales.
Qué hacer
Zagra es un destino ideal para los amantes del senderismo y las rutas a pie. Varios senderos parten desde el propio pueblo y se adentran en los olivares y la sierra, ofreciendo diferentes niveles de dificultad. Una de las rutas más populares conduce a los cortijos tradicionales de los alrededores, permitiendo conocer de cerca la arquitectura rural y los sistemas de cultivo ancestrales.
La observación de aves encuentra en este entorno un escenario perfecto, ya que la diversidad de ecosistemas - olivares, sierra, zonas de matorral - atrae a numerosas especies tanto sedentarias como migratorias. El amanecer y el atardecer son los momentos ideales para esta actividad.
La gastronomía local se centra en los productos de la tierra, con especial protagonismo del aceite de oliva virgen extra de producción local. Los platos tradicionales incluyen las migas, el gazpacho, las gachas y diversos guisos con productos de temporada. Muchos visitantes aprovechan para adquirir aceite directamente de los productores locales.
Los aficionados a la fotografía rural encontrarán en Zagra múltiples oportunidades: desde los amaneceres dorados sobre los olivares hasta la arquitectura popular del casco urbano, pasando por los paisajes de sierra que cambian de color según la estación del año.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Zagra mantiene vivas las tradiciones andaluzas rurales. Las fiestas patronales en honor a San Pedro Apóstol se celebran a finales de junio con procesiones, verbenas populares y actividades que congregan tanto a vecinos como a familiares que regresan al pueblo para la ocasión.
Durante el verano, especialmente en agosto, tienen lugar diversas celebraciones que incluyen actuaciones musicales, bailes tradicionales y degustaciones gastronómicas en las que se pueden probar los platos típicos elaborados según recetas transmitidas de generación en generación.
La Semana Santa se vive con especial recogimiento, destacando las procesiones que recorren las empinadas calles del pueblo en un ambiente de gran devoción popular.
Información práctica
Zagra se encuentra a aproximadamente 45 kilómetros de Granada capital, accesible por la A-92 en dirección a Sevilla, tomando la salida hacia Loja y después siguiendo la carretera local A-336. El trayecto en vehículo particular dura unos 45 minutos y ofrece paisajes muy atractivos durante todo el recorrido.
La mejor época para visitar Zagra es durante la primavera (abril-mayo) y el otoño (octubre-noviembre), cuando las temperaturas son más suaves y los paisajes muestran sus mejores colores. El verano puede ser caluroso, aunque las noches son frescas debido a la altitud.
Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y senderos, así como protección solar. El pueblo cuenta con servicios básicos, aunque para compras específicas o alojamientos más amplios conviene considerar la cercana Loja, que ofrece mayor variedad de opciones.