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sobre Sant Joan de Labritja
El municipio más rural y tranquilo de Ibiza; paisaje de bosques y calas recónditas con ambiente hippie-chic
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En el extremo norte de Ibiza, entre acantilados sobre aguas claras y un interior de pinar y campos, Sant Joan de Labritja mantiene un pulso más calmado que otras zonas de la isla. Con 6.838 habitantes, el municipio mezcla pequeños núcleos rurales con algunas de las calas más rotundas del norte.
Aquí el paisaje cambia rápido: del interior de casas payesas, caminos estrechos y bancales, a una costa recortada donde el mar se cuela en rincones como Cala Xarraca, Cala d’en Serra o el entorno de Portinatx. Esa combinación de tierra y mar es la clave del viaje.
Qué ver en Sant Joan de Labritja
La iglesia de Sant Joan Baptista (siglo XVIII) marca el centro del pueblo: fachada blanca, líneas sobrias y el ambiente típico de los templos rurales ibicencos.
Por el municipio asoman casas payesas antiguas, de muros gruesos y tejados planos, integradas en el paisaje tradicional de la isla.
En el horizonte, el islote de Tagomago (privado y con faro) se ve desde varios puntos de la costa y funciona como referencia natural del norte.
En cuanto a calas: Cala Xarraca suele tener aguas tranquilas y buen fondo para asomarse con gafas; Cala d’en Serra es más recogida y fotogénica; Portinatx reúne varias zonas de baño en un entorno más desarrollado, pero sigue siendo norte.
Qué hacer
Hay rutas a pie que enlazan interior y litoral, con tramos de pinar, caminos rurales y miradores. En el mar, snorkel y buceo lucen gracias a las praderas de posidonia.
En la mesa manda la cocina ibicenca: bullit de peix, sofrit pagès y, de postre, flao u orelletes. En esta zona, el producto local se nota cuando se come sencillo.
Por la noche, si te alejas de los puntos con más luz, el cielo se deja mirar con calma.
Si solo tienes 2 horas
- Pasea por el núcleo de Sant Joan y asómate a la iglesia.
- Acércate a un mirador de la costa norte para ver el perfil de acantilados y, si está despejado, Tagomago.
- Termina bajando a una cala cercana (según accesos y aparcamiento, mejor a primera o última hora).
Fiestas y tradiciones
Las fiestas de Sant Joan Baptista se celebran a finales de junio, con actos religiosos y música y baile tradicional. En verano también se organizan mercados artesanales y actuaciones de ball pagès. A mediados de julio, la Virgen del Carmen tiene presencia en áreas costeras con procesiones marítimas.
Mejor época: cuándo ir y cuándo evitar
De mayo a octubre el tiempo acompaña. Julio y agosto concentran más gente y tráfico en accesos a calas; junio y septiembre suelen equilibrar buena mar y algo más de margen para moverse.
Errores típicos
- Llegar a calas conocidas a media mañana en verano y pretender aparcar cerca: conviene madrugar o bajar a última hora.
- Confiarse con los accesos: hay tramos estrechos y, a veces, toca caminar.
- No llevar agua ni protección solar: en la costa norte hay menos sombra de la que parece.
Información práctica
Desde Eivissa se llega por la carretera PM-811 hacia el norte (unos 25 km, alrededor de 30 minutos). Para moverse por el municipio y enlazar calas, lo más práctico es contar con vehículo propio.