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Desconocido · Public domain
Castilla y León · Cuna de Reinos

Adradas

Pequeño núcleo rural situado en la zona central de la provincia con arquitectura tradicional modesta

65 habitantes · INE 2025
1053m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Iglesia parroquial de Santa Eulalia Senderismo por caminos rurales

Mejor época

verano

Fiestas de San Roque (agosto) agosto

Qué ver y hacer
en Adradas

Patrimonio

  • Iglesia parroquial de Santa Eulalia
  • Ermita de San Roque

Actividades

  • Senderismo por caminos rurales
  • Observación de aves

Fiestas y tradiciones

Fecha agosto

Fiestas de San Roque (agosto)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Adradas.

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sobre Adradas

Pequeño núcleo rural situado en la zona central de la provincia con arquitectura tradicional modesta

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En las tierras altas de la comarca de Almazán, donde el paisaje soriano muestra su rostro más austero y auténtico, se encuentra Adradas, una pequeña aldea que parece detenida en el tiempo. Con apenas 65 habitantes censados y situada a unos 1.050 metros de altitud, esta localidad representa bien la Castilla más rural, donde el silencio solo se rompe con el viento que recorre las parameras y el canto de las aves que sobrevuelan sus campos de cereal.

Visitar Adradas es adentrarse en la España interior menos transitada, aquella que conserva en buena medida la arquitectura tradicional soriana de piedra y adobe. Sus calles son sencillas, sin grandes monumentos, pero hablan de siglos de vida rural, de comunidades que supieron adaptarse a la dureza del clima continental y a la soledad de estos páramos. No es un destino para quien busca atracciones turísticas convencionales, sino un refugio para quienes desean reconectar con el ritmo pausado del medio rural y no les importa que “no haya nada que hacer” en el sentido habitual.

El entorno natural que rodea Adradas es parte importante del interés del pueblo. Los campos de cultivo se extienden hasta el horizonte, salpicados por pequeñas manchas de encinas y sabinares, creando un paisaje de tonos ocres y dorados que cambia con las estaciones y que suele atraer a quienes buscan esa imagen de meseta castellana abierta y sin adornos.

Qué ver en Adradas

El patrimonio de Adradas es modesto pero representativo de la arquitectura rural soriana. La iglesia parroquial constituye el principal elemento monumental del pueblo, con su característica torre campanario que se alza sobre el caserío. Como en muchas localidades de la comarca, el templo conserva elementos de diferentes épocas que reflejan las sucesivas reformas a lo largo de los siglos.

Un paseo por el casco urbano permite descubrir la arquitectura tradicional soriana, con construcciones de piedra, tapial y entramados de madera. No todo está restaurado ni “de postal”: hay casas arregladas y otras medio caídas, tal cual se vive hoy en muchos pueblos pequeños. Las antiguas bodegas excavadas en las laderas cercanas recuerdan la importancia que tuvo la viticultura en estas tierras, aunque hoy en día la mayoría se encuentran en desuso y, en general, no son visitables como recurso turístico organizado, salvo que conozcas a alguien del pueblo que te pueda enseñar alguna.

Los alrededores de Adradas muestran un paisaje típico de la meseta castellana, con amplias vistas sobre los campos de cereal y las parameras. Los aficionados a la fotografía encontrarán en los atardeceres de verano un buen juego de luces, cuando el sol tiñe de rojo los trigales maduros y el cielo suele aguantar hasta muy tarde.

Desde Adradas se pueden realizar excursiones a otros pueblos de la comarca de Almazán, descubriendo pequeñas joyas del románico rural y paisajes donde el tiempo parece haberse detenido. Conviene tener claro que Adradas funciona mejor como parada dentro de una ruta por la comarca que como destino único de varios días.

Qué hacer

El principal atractivo de Adradas es precisamente su tranquilidad y autenticidad. Aquí se viene a desconectar, a caminar por senderos rurales y a disfrutar del contacto con la naturaleza sin artificios. Los alrededores invitan a realizar rutas de senderismo sencillo por caminos agrícolas y antiguas veredas que comunican con los pueblos vecinos. No hay senderos balizados al estilo de grandes rutas, así que lo habitual es caminar por pistas y caminos de uso agrícola, con buen calzado y mapa o GPS si te sales de lo evidente. En verano, mejor evitar las horas centrales por el sol y la falta de sombra.

La observación de aves es otra actividad recomendable en esta zona, especialmente durante las migraciones, cuando es posible avistar diferentes especies que utilizan estas tierras como zona de paso o alimentación. Las grandes extensiones abiertas facilitan la observación de rapaces como el milano real o el busardo ratonero, siempre con prismáticos y paciencia.

Para los interesados en la fotografía de paisaje, Adradas permite jugar con horizontes muy abiertos y cielos cambiantes, especialmente durante las horas doradas del amanecer y el atardecer. Los cambios estacionales transforman completamente el aspecto del entorno: el verde intenso de la primavera, los dorados del verano, los ocres del otoño y la austeridad blanca del invierno nevado.

La gastronomía local sigue los patrones de la cocina soriana tradicional, con platos contundentes basados en productos de la tierra: cordero asado, migas del pastor, torreznos y la matanza casera. En los pueblos cercanos y en Almazán se pueden encontrar bares y restaurantes donde probar esta cocina, porque en Adradas como tal no hay estructura turística ni mucha vida hostelera fuera de las fechas clave del verano.

Fiestas y tradiciones

Como la mayoría de pequeños núcleos rurales, Adradas celebra sus fiestas patronales durante el verano, habitualmente en agosto [VERIFICAR], cuando muchos emigrantes regresan al pueblo para el reencuentro con familiares y vecinos. Son celebraciones sencillas, centradas en la convivencia: misa solemne, procesión, alguna actividad popular y verbena si se organiza.

Las tradiciones agrícolas aún marcan el calendario anual, aunque con menor intensidad que antaño. La recolección del cereal en verano y las labores del campo continúan siendo parte del ritmo vital de la localidad, y condicionan bastante cuándo hay más movimiento y cuándo el pueblo se queda casi vacío.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Soria capital, se accede a Adradas por la N-111 en dirección a Almazán y posteriormente desviándose por carreteras comarcales. El trayecto ronda los 40 kilómetros. Desde Almazán, cabecera de comarca, la distancia es menor y el acceso más directo. La carretera es buena, pero conviene vigilar con la nieve o la niebla en invierno, porque en esta zona se agarran bien.

Consejos prácticos: Adradas es una aldea muy pequeña sin servicios turísticos, ni tiendas, ni bares estables la mayor parte del año, por lo que conviene planificar la visita desde Almazán o Soria y traer agua y algo de comida si piensas caminar. Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar y ropa adecuada según la estación. El coche particular es prácticamente imprescindible para llegar y moverse por la zona, y no está de más salir con el depósito medio lleno porque las gasolineras no están a la vuelta de la esquina.

Si solo tienes unas horas

  • Da una vuelta tranquila por el núcleo, fíjate en la iglesia y en las casas antiguas, sin prisa.
  • Acércate a las afueras por cualquiera de los caminos agrícolas: en diez minutos ya tienes vistas amplias de campos y parameras.
  • Si te coincide al atardecer, quédate a ver cómo cambia la luz sobre los campos antes de seguir ruta hacia Almazán o Soria.

Cuándo visitar Adradas

  • Primavera: probablemente el momento más agradecido. Los campos verdes, temperaturas suaves y días más largos invitan a pasear.
  • Verano: mucho sol y pocas sombras. Bien para quienes quieran cielos despejados y atardeceres largos, siempre que se eviten las horas centrales. Las noches refrescan.
  • Otoño e invierno: paisajes más secos y fríos, con heladas frecuentes y posibilidad de nieve. Si vienes en esta época, piensa más en un paseo corto que en una larga jornada de campo.

Lo que no te cuentan

Adradas se recorre en muy poco tiempo. No esperes un casco histórico restaurado ni una lista de visitas larga. El valor del sitio está en la calma, en el paisaje abierto y en poder parar una hora o dos en una ruta por la comarca.

Si vienes con la idea de pasar aquí varios días “haciendo cosas”, te vas a frustrar. Mejor plantearlo como escala tranquila entre Soria, Almazán y los pueblos románicos de alrededor.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Almazán
Código INE
42003
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
TransporteTren cercano
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

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