Vista aérea de Coscurita
Instituto Geográfico Nacional · CC-BY 4.0 scne.es
Castilla y León · Cuna de Reinos

Coscurita

Nudo ferroviario histórico y pueblo agrícola en la llanura

69 habitantes · INE 2025
964m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Iglesia de San Martín Observación de trenes

Mejor época

verano

San Martín (noviembre) agosto

Qué ver y hacer
en Coscurita

Patrimonio

  • Iglesia de San Martín

Actividades

  • Observación de trenes
  • Ciclismo llano

Fiestas y tradiciones

Fecha agosto

San Martín (noviembre)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Coscurita.

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sobre Coscurita

Nudo ferroviario histórico y pueblo agrícola en la llanura

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En el corazón de la comarca de Almazán, donde las tierras altas de Soria dibujan un paisaje de páramos y horizontes interminables, se encuentra Coscurita, una pequeña aldea que parece suspendida en el tiempo. Con apenas 69 habitantes censados, que se conocen de sobra entre ellos y se cruzan varias veces al día, este municipio soriano representa bien esa España rural donde todavía se comenta quién ha pasado por la carretera y las persianas no tienen mucha prisa en bajarse.

Situada a 964 metros de altitud, Coscurita recibe al viajero que se aventura por estas tierras con calma y sin artificios. Aquí el silencio no es una metáfora: a determinadas horas del día se oye poco más que el viento, algún tractor lejano y las campanas. El aire huele a jara y tomillo cuando aprieta el calor, y a humo de chimenea cuando llega el frío. Es un lugar que encaja con quienes buscan desconexión real, que disfrutan fijándose en detalles de la arquitectura popular castellana y quieren entender cómo late la Castilla más interior. Conviene venir sin prisas y asumiendo que el “plan” es, básicamente, pasear y mirar.

El entorno natural que rodea la aldea, con sus campos de cereal que cambian de color según la estación y sus cielos despejados que regalan noches estrelladas amplias y muy limpias, convierte a Coscurita en un buen punto de base para moverse por la comarca. Aquí no encontrarás grandes monumentos ni servicios turísticos sofisticados, pero sí un pueblo que ha mantenido su tamaño, su ritmo y su forma de estar.

¿Qué ver en Coscurita?

El principal atractivo de Coscurita está en su conjunto arquitectónico popular, donde las casas tradicionales de piedra y adobe conforman un paisaje urbano que ha permanecido prácticamente inalterado durante décadas. El paseo se hace rápido: en menos de una hora puedes recorrer con calma las calles principales, fijarte en portadas, corrales, dinteles y en cómo se adaptan las casas al clima y al viento. No hay una “ruta oficial”: lo normal es dar vueltas sin más, siguiendo las calles y asomándote a los rincones.

La iglesia parroquial preside el núcleo urbano y constituye el principal elemento patrimonial del municipio. Aunque de dimensiones modestas, como corresponde a una población de estas características, conserva elementos de interés para los aficionados al arte sacro rural. Su espadaña se recorta contra el cielo castellano como un referente visual, especialmente al atardecer, cuando el sol baja y las sombras se alargan sobre la plaza y los tejados.

Los alrededores de Coscurita invitan a explorar el paisaje típico de la comarca de Almazán: extensas llanuras cerealistas salpicadas de encinas solitarias, pequeños arroyos estacionales y caminos rurales que conectan con otras aldeas vecinas. La observación de aves esteparias tiene aquí sentido: con paciencia y prismáticos es posible avistar especies como la avutarda, el sisón o diversas rapaces que aprovechan los campos abiertos. Eso sí, hay que venir mentalizado: muchas veces “no pasa nada” durante un buen rato, y esa es precisamente la gracia del lugar.

Qué hacer

El senderismo y las rutas a pie o en bicicleta son las actividades más naturales en Coscurita. Los caminos rurales que parten desde el pueblo permiten adentrarse en el paisaje soriano y descubrir los valores naturales de esta comarca. Las antiguas cañadas y veredas tradicionales ofrecen recorridos de diferentes longitudes, todos ellos con el denominador común de la tranquilidad absoluta y la sensación de estar solo en medio de una gran llanura. No hay balizas modernas ni paneles en cada cruce, así que conviene llevar mapa, GPS o al menos tener clara la vuelta.

La fotografía de paisaje encuentra en estos parajes un buen escenario, especialmente si te gustan las composiciones sobrias: líneas de horizonte, campos de cereal, un árbol aislado, un cielo enorme. Los amaneceres y atardeceres tiñen los campos de tonalidades doradas y rojizas que cambian radicalmente según la estación: el verde intenso de la primavera, el dorado del verano antes de la siega, los ocres del otoño y los tonos apagados del invierno crean una paleta cromática en constante evolución. Aquí se trabaja más la paciencia que el disparo rápido.

La gastronomía local, aunque modesta, se basa en los productos de la tierra: el cordero asado, las sopas castellanas, los guisos de legumbres y los embutidos artesanales forman parte de una tradición culinaria que ha pasado de generación en generación. En los pueblos cercanos de mayor tamaño es posible degustar estos platos tradicionales, así que lo lógico es organizar la visita a Coscurita combinándola con una comida en la zona y no contar con encontrar dónde improvisar en el propio pueblo.

Fiestas y tradiciones

Como en la mayoría de los pequeños municipios sorianos, el calendario festivo de Coscurita gira en torno a las celebraciones tradicionales que marcan el ritmo del año rural. Las fiestas patronales, que suelen celebrarse durante el verano, reúnen a vecinos y emigrantes que regresan al pueblo para mantener vivas las costumbres.

En estas fechas estivales se organizan actividades tradicionales como bailes populares, procesiones y comidas comunitarias que permiten a los visitantes conocer de primera mano cómo se vive una fiesta en un pueblo pequeño: horarios flexibles, sobremesas largas y mucha vida en la calle. Es también el momento en que la población del pueblo se multiplica y las calles recuperan temporalmente la animación de otros tiempos. Fuera de esas fechas, el ambiente es mucho más calmado, casi íntimo.

Información práctica

Para llegar a Coscurita desde Soria capital, hay que recorrer aproximadamente 40 kilómetros en dirección suroeste por la carretera N-111 hacia Almazán y, desde allí, tomar las carreteras locales que conectan con el municipio. El trayecto permite disfrutar del paisaje típicamente soriano de meseta y es sencillo de conducir, aunque conviene prestar atención a los cambios de visibilidad en invierno por nieblas o heladas, y a la fauna que puede cruzar la calzada al amanecer o al anochecer.

La mejor época para visitar Coscurita es la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el campo está en transición: o reverdece o se apaga, pero siempre cambia. Los veranos son calurosos y secos, con días largos que invitan a madrugar y reservar las caminatas para primeras horas o últimas de la tarde, mientras que los inviernos pueden ser crudos, con heladas frecuentes propias de la altitud y el clima continental extremo de estas tierras.

Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar, ropa de abrigo (incluso en verano para las noches) y provisiones básicas, ya que se trata de un núcleo muy pequeño sin servicios comerciales. La localidad vecina de Almazán, a unos 15 kilómetros, cuenta con todos los servicios necesarios y puede servir como base para explorar la comarca. A efectos prácticos, conviene calcular que la visita a Coscurita te ocupará entre una y dos horas de paseo tranquilo, más el tiempo que quieras dedicar a caminar por los alrededores.

Lo que no te cuentan de Coscurita

Coscurita es pequeño y se ve rápido. Si lo que buscas es un pueblo con muchas visitas, museos o varias iglesias, aquí no lo vas a encontrar. Funciona mejor como parada dentro de una ruta por la comarca de Almazán que como único destino de fin de semana. Es un lugar al que se viene más a bajar revoluciones que a “hacer cosas”.

Las fotos de los campos y los cielos pueden dar una imagen muy épica del paisaje, pero hay que saber a lo que se viene: kilómetros de cereal, horizontes amplios y pocos árboles. Si no te atrae este tipo de paisaje sobrio, puede resultarte monótono. Si, en cambio, te gusta conducir sin prisa por carreteras secundarias, parar en un alto y escuchar el silencio, aquí tiene sentido.

También conviene tener en cuenta que el acceso, aunque fácil por carretera, no lleva a un pueblo con bares, tiendas ni infraestructuras turísticas. Si llegas a última hora del día, hazlo con el depósito del coche y la nevera de viaje resueltos.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas

  • Paseo por el casco urbano, rodeando la iglesia y recorriendo las calles principales sin mapa, a tu ritmo.
  • Breve salida por alguno de los caminos que salen del pueblo para tener una vista abierta de la llanura y los campos.
    En ese tiempo te haces una idea bastante real de lo que es Coscurita: un lugar sencillo, tranquilo y sin artificios.

Si tienes el día entero

Lo más razonable es combinar Coscurita con otros pueblos y miradores de la comarca de Almazán, dejando Coscurita para un paseo de media mañana o última hora de la tarde. Puedes usarlo como punto de pausa en una ruta más larga: caminar un rato por las cañadas, comer en algún pueblo cercano y volver al atardecer para fotografiar la espadaña y los campos cuando baja la luz.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Almazán
Código INE
42068
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
TransporteEstación de tren
Vivienda~6€/m² alquiler · Asequible
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

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