Artículo completo
sobre Ciudad Rodrigo
Conjunto histórico-artístico amurallado cerca de la frontera con Portugal; destaca por su arquitectura militar y palaciega bien conservada
Ocultar artículo Leer artículo completo
Aparca fuera de la muralla. Dentro hay poco sitio y las calles son estrechas. Si entras con coche acabarás dando vueltas. Lo más fácil es dejarlo en los aparcamientos junto a las puertas y subir andando. En fin de semana suele haber bastante movimiento.
Lo que hay dentro de la muralla
El casco histórico es pequeño, se recorre a pie en un par de horas sin prisa. Las calles son de piedra, con casas nobles bastante bien conservadas. No es un museo ni está todo restaurado; hay tramos muy cuidados y otros más normales, con vida de ciudad pequeña.
La Catedral de Santa María queda a pocos pasos de la plaza Mayor. Es una mezcla de románico con añadidos posteriores. Si te interesan los retablos y el interior, puedes entrar. Si no, con verla por fuera y rodearla basta.
El castillo domina la parte alta del recinto. Hoy funciona como Parador Nacional. Desde fuera se entiende bien su papel defensivo sobre el río Águeda. El patio suele poder visitarse sin alojarse.
La muralla y lo que queda fuera
La muralla es lo más claro que tiene Ciudad Rodrigo. Rodea casi todo el casco histórico y en varios tramos se puede caminar por arriba. No esperes grandes miradores: lo que se ve son tejados, huertas y la dehesa alrededor. En verano pega el sol de lleno en el adarve. Si vas a dar la vuelta andando, lleva agua.
Cerca del castillo hay un verraco vetón de piedra. Es una de esas esculturas prerromanas que aparecen por esta zona de Salamanca y Ávila. No es grande ni está especialmente señalizado, pero suele llamar la atención cuando lo encuentras.
Farinato y fechas complicadas
Aquí el farinato es lo típico del lugar. Embutido hecho con manteca, pan rallado y pimentón. Lo habitual es comerlo frito con huevo o asado a la brasa.
En invierno la ciudad gira alrededor del Carnaval del Toro (febrero). Durante esos días hay toros en las calles y muchísima gente venida de toda la provincia. Si no te gusta el ruido, los toros o las aglomeraciones, evita esas fechas directamente.
Cuándo ir
Primavera y otoño son los momentos más llevaderos para pasear. El verano aprieta bastante aquí arriba. El invierno en esta zona fronteriza es frío seco, cortante sobre todo al anochecer. Entre semana se recorre tranquilo; los fines de semana hay más ambiente pero también más coches buscando hueco.
Consejo práctico
Ciudad Rodrigo se ve en medio día largo: muralla, catedral, paseo por el casco. Si vas con tiempo extra o ya has estado antes, sal a la comarca. La frontera con Portugal está a un paso (la raya) y los caminos entre encinas explican mejor esta tierra que el propio casco amurallado