Mural Agallas el perro cobarde.jpg
Campeones 2008 · CC0
Castilla y León · Cuna de Reinos

Agallas

Pueblo serrano al pie de la Sierra de Gata; cuenta con una zona de acampada y piscina natural

122 habitantes · INE 2025
803m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Iglesia de San Pedro Camping

Mejor época

verano

Cristo del Buen Suceso (agosto) agosto

Qué ver y hacer
en Agallas

Patrimonio

  • Iglesia de San Pedro
  • Piscina natural

Actividades

  • Camping
  • Senderismo de montaña

Fiestas y tradiciones

Fecha agosto

Cristo del Buen Suceso (agosto)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Agallas.

Artículo completo
sobre Agallas

Pueblo serrano al pie de la Sierra de Gata; cuenta con una zona de acampada y piscina natural

Ocultar artículo Leer artículo completo

En el extremo occidental de la provincia de Salamanca, donde las dehesas se van encrespando camino de la sierra y ya se intuye Portugal, se encuentra Agallas, una aldea pequeña y discreta, de piedra y silencio. Con unos 120 habitantes y a más de 800 metros de altitud, este pueblo de la comarca de Ciudad Rodrigo es un refugio tranquilo para quienes necesitan bajar el ritmo y caminar entre encinas, fincas ganaderas y cielos muy abiertos.

Pasear por Agallas es como retroceder en el tiempo, pero sin postal romantizada. Sus calles irregulares, sus casas de granito con balcones de madera y sus portones antiguos cuentan la historia de generaciones de ganaderos y agricultores que han aprendido a convivir con un territorio duro, seco en verano y frío en invierno. El aire puro de la sierra, el canto de los pájaros y el olor a leña de encina en temporada son la bienvenida habitual en este rincón algo apartado de Castilla y León.

La tranquilidad de Agallas no significa ausencia de vida. Este pequeño núcleo rural mantiene una identidad clara, con vecinos que conservan costumbres y ritmos que en otros sitios ya se han perdido. Es un lugar para recorrer sin prisa, con la idea de dar una vuelta, fijarse en los detalles y, si surge, parar a charlar en la plaza o a la puerta de cualquier casa.

¿Qué ver en Agallas?

El patrimonio de Agallas es el propio de los pueblos serranos salmantinos, modesto pero honesto. La iglesia parroquial preside el núcleo urbano con su espadaña de piedra, característica de la arquitectura religiosa popular de la zona. Aunque su construcción es sencilla, merece la pena detenerse un momento en los detalles de su fábrica en granito, el material de siempre por aquí, y en el entorno que la rodea, que es casi tanto o más el “centro” del pueblo que el propio templo.

El verdadero interés de Agallas está en su arquitectura popular. Recorrer sus calles permite ver construcciones tradicionales bien adaptadas al clima de la sierra: muros gruesos de piedra, pequeñas ventanas que protegen del frío invernal y corrales que recuerdan el pasado (y presente) ganadero del pueblo. En algunas casas se conservan elementos como antiguas lajas de piedra en los tejados y dinteles tallados que hablan de otra época. No es un pueblo museo: hay casas arregladas, otras cerradas casi todo el año y alguna en ruina, como en tantos pueblos de la zona.

El entorno natural marca el carácter del municipio. Rodeado de dehesas de encinas y robles, Agallas se sitúa en la llamada Sierra de Gata salmantina, un territorio de media montaña donde el paisaje cambia con las estaciones: pastos quemados por el sol en agosto, verdes intensos a finales de invierno y primavera, y castaños que se vuelven dorados y rojizos en otoño en las zonas más umbrías.

Las dehesas que circundan el pueblo son el escenario cotidiano: fincas ganaderas con vacas en extensivo, cercados de piedra y sombras de encina. Este paisaje adehesado es también hábitat de fauna silvestre como jabalíes, zorros y una buena variedad de aves rapaces, fáciles de ver en días claros si uno levanta la vista y camina con un poco de silencio.

Qué hacer

Agallas se presta al senderismo tranquilo y a las rutas a pie sin demasiada complicación técnica. Desde el pueblo parten diversos caminos rurales que se adentran en las dehesas y permiten recorrer parajes agradables, sin grandes desniveles pero con cuestas constantes típicas de la media montaña. No están señalizados de forma turística, así que conviene llevar mapa, track o, mejor aún, preguntar a los vecinos por los caminos más usados y su estado según la época.

Los aficionados a la observación de aves encontrarán en los alrededores un territorio interesante. Cigüeñas negras [VERIFICAR], buitres leonados y águilas reales sobrevuelan estas sierras, especialmente visibles al amanecer y al atardecer, cuando el silencio es casi absoluto y solo se oye al ganado o algún perro a lo lejos.

La micología tiene su momento en otoño. Las dehesas y bosques cercanos producen diversas especies de setas comestibles, aunque aquí no hay carteles ni rutas micológicas: es monte de trabajo y aprovechamiento tradicional. Es fundamental tener conocimientos o ir acompañado de alguien que sepa lo que hace; en caso de duda, no recolectar. Y, por respeto, no entrar en fincas privadas ni dejar basura.

En cuanto a la gastronomía, aunque Agallas no cuenta con bares ni comercios, la comarca de Ciudad Rodrigo mantiene una cocina vinculada al campo: embutidos ibéricos, carnes de ternera morucha, quesos artesanos y guisos de caza en temporada. La miel de la sierra y las castañas son productos habituales en las despensas locales. Lo sensato es llegar ya con la compra hecha o combinar la visita con una parada en alguna localidad mayor.

Fiestas y tradiciones

Las fiestas de Agallas se concentran en los meses de verano, cuando muchos emigrantes regresan al pueblo y las casas cerradas el resto del año vuelven a abrirse. En agosto se celebran las fiestas patronales, con misa, procesión y actividades pensadas más para el reencuentro vecinal que para el visitante externo. Si coincides, te encontrarás más ambiente en la calle, pero también más ruido nocturno de lo habitual.

Como en toda la comarca, la matanza del cerdo ha sido históricamente un evento social y familiar de los meses fríos, más que un espectáculo. Hoy se conserva en menor medida, pero sigue muy presente en la memoria colectiva. Las celebraciones religiosas del calendario litúrgico también mantienen su peso, especialmente la Semana Santa y las festividades marianas, con actos sencillos pero muy arraigados.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Salamanca capital (unos 85 kilómetros), se toma la A-62 dirección Portugal y posteriormente la SA-324 hacia Ciudad Rodrigo. Desde allí, carreteras secundarias conducen hasta Agallas. El acceso se hace por vías comarcales estrechas pero en buen estado; conviene conducir sin prisas, sobre todo al atardecer, por posibles animales en la calzada. Desde Ciudad Rodrigo, la distancia ronda los 30 kilómetros.

Consejos:
Agallas es un pueblo muy pequeño y sin servicios turísticos, así que hay que prever alojamiento, gasolina y comidas en poblaciones cercanas como Ciudad Rodrigo u otros núcleos de la zona. Es recomendable llevar calzado cómodo para caminos de tierra, algo de abrigo incluso en verano (las noches refrescan) y agua suficiente si se va a caminar, porque no hay fuentes señalizadas en los alrededores. La cobertura móvil puede ser irregular, según compañía y zona.

Cuándo visitar Agallas

La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son los momentos más agradecidos: el campo está verde, las temperaturas acompañan y los paseos se disfrutan más. En invierno el frío puede ser intenso y los días muy cortos; en verano, el calor aprieta a mediodía, aunque las noches suelen ser frescas.

Si llueve, las pistas pueden embarrarse y algunos caminos se vuelven pesados, pero el paisaje gana en tonos y olores. En pleno agosto el pueblo tiene más vida, pero también algo más de movimiento y ruido; el resto del año es muy tranquilo, con días en los que apenas pasa un coche.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas
Te da tiempo de sobra a recorrer el casco urbano, ver la iglesia, dar una vuelta por la parte alta y salir por algún camino cercano al pueblo para asomarte a la dehesa y volver. A ritmo tranquilo, en hora y media lo habrás visto todo.

Si tienes el día entero
La clave es combinar Agallas con otros pueblos o con una ruta algo más larga por pistas y caminos. Puedes dedicar la mañana al paseo por el término y dejar la tarde para acercarte en coche a otra localidad de la Sierra de Gata salmantina o a Ciudad Rodrigo.

Lo que no te cuentan

Agallas se ve rápido: el casco urbano se recorre en menos de una hora si uno va a paso ligero, algo más si te entretienes con la cámara o hablando con la gente. Es más una parada dentro de una ruta por la comarca que un destino para pasar varios días seguidos, salvo que lo que busques sea precisamente aislamiento y rutina de campo.

Las fotos pueden dar impresión de pueblo grande o “más monumental” de lo que es en realidad. El valor de Agallas está en la calma, en el paisaje cercano y en la forma de vida que aún resiste, no en una larga lista de monumentos. Si llegas con eso claro, la visita encaja mucho mejor con lo que el lugar puede dar.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Ciudad Rodrigo
Código INE
37002
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
Conectividad5G disponible
SaludHospital a 29 km
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
CostaPlaya a 18 km
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

¿Planificando tu visita?

Descubre más pueblos de la comarca de Ciudad Rodrigo.

Ver comarca completa →

Más pueblos en Ciudad Rodrigo

Opiniones de viajeros