Vista aérea de Alba de Yeltes
Instituto Geográfico Nacional · CC-BY 4.0 scne.es
Castilla y León · Cuna de Reinos

Alba de Yeltes

Pequeña localidad junto al río Yeltes; zonas de baño y pesca en verano

205 habitantes · INE 2025
786m altitud

Por qué visitarlo

Río Yeltes Baños en el río

Mejor época

verano

La Asunción (agosto) agosto

Qué ver y hacer
en Alba de Yeltes

Patrimonio

  • Río Yeltes
  • Iglesia parroquial

Actividades

  • Baños en el río
  • Pesca

Fiestas y tradiciones

Fecha agosto

La Asunción (agosto)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Alba de Yeltes.

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sobre Alba de Yeltes

Pequeña localidad junto al río Yeltes; zonas de baño y pesca en verano

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En el corazón de la comarca de Ciudad Rodrigo, donde las onduladas dehesas salmantinas se extienden hasta donde alcanza la vista, Alba de Yeltes es un remanso de tranquilidad que parece haberse detenido en el tiempo. Con apenas algo más de 200 habitantes y a unos 786 metros de altitud, esta pequeña aldea representa bien la esencia de la España rural, donde el silencio solo se rompe con el canto de las aves, el murmullo del viento entre las encinas y, según el día, el motor de algún tractor.

Alba de Yeltes no suele salir en los folletos de turismo, y tampoco lo necesita. Aquí no hay masificaciones ni prisas; hay trato cercano, arquitectura de piedra sin florituras y la posibilidad de bajar revoluciones de verdad, sin mucha distracción más allá del propio pueblo y el campo que lo rodea.

El paisaje que rodea el municipio es el típico de esta zona de transición entre la penillanura salmantina y las estribaciones serranas, con amplias dehesas de encinas y robles que han moldeado durante siglos tanto el entorno como la forma de vida de sus habitantes.

¿Qué ver en Alba de Yeltes?

El patrimonio de Alba de Yeltes es modesto pero representativo de la arquitectura popular salmantina. La iglesia parroquial preside el núcleo urbano con su torre de piedra, y sigue siendo, como en tantos pueblos de la comarca, el punto de referencia para orientarse y para la vida comunitaria. No es una iglesia de postales, pero sí de las que se usan de verdad.

Pasear por sus calles es ir encontrando la arquitectura tradicional bastante bien conservada: casas de piedra granítica con portones de madera, balcones de forja y tejados de teja árabe que crean un perfil reconocible de la zona. Muchas de estas construcciones mantienen elementos originales como potros de herrar o antiguos abrevaderos, que recuerdan que aquí la ganadería no es decoración, es trabajo.

Los alrededores del pueblo están marcados por la dehesa característica de esta parte de Salamanca, con ejemplares centenarios de encinas que dan sombra al ganado y a quien se anime a caminar. Es habitual ver cigüeñas, cernícalos y otras aves rapaces, además del ganado vacuno pastando en libertad.

A pocos kilómetros se encuentra el embalse de Irueña, un buen lugar si te gusta la ornitología o la pesca, donde el agua y la dehesa se combinan en un paisaje amplio y bastante tranquilo. Es más sitio de silla plegable y bocadillo que de chiringuito y bullicio.

Qué hacer

Alba de Yeltes encaja bien para descanso y naturaleza sin grandes complicaciones. Las rutas de senderismo por las dehesas circundantes permiten conocer el paisaje típico de esta zona de Salamanca, con caminos rurales que conectan con otras aldeas cercanas y que pueden recorrerse a pie o en bicicleta. No esperes senderos súper señalizados en cada cruce: conviene ir con mapa, aplicación de rutas o algo de orientación, porque los caminos ganaderos se parecen bastante entre sí.

La observación de aves tiene cada vez más tirón en la zona. El entorno de Alba de Yeltes, con sus dehesas y la proximidad al embalse, puede dar buenas jornadas de prismáticos. Dependiendo de la época del año, se pueden llegar a ver especies como águila imperial, cigüeña negra o buitre leonado [VERIFICAR]. Si no controlas mucho, con fijarte en rapaces planeando y en el trajín de cigüeñas en primavera ya vas servido.

Si te interesa el turismo gastronómico, lo fuerte aquí no son los restaurantes de diseño, sino el producto: carne de ternera y cerdo ibérico de dehesa, embutidos artesanales y quesos de la zona, que encontrarás en la comarca. Las casas rurales de los alrededores suelen trabajar con producto local y cocina tradicional, sin demasiadas complicaciones y bastante pegada a lo que se come en las casas.

Los aficionados a la pesca tienen en los ríos y embalses cercanos buenos escenarios para practicar, especialmente con carpas, barbos y black bass, según la normativa vigente en cada momento.

Fiestas y tradiciones

Como en toda la comarca mirobrigense, las fiestas patronales son el momento fuerte del año. En verano, generalmente en torno a mediados de agosto [VERIFICAR], Alba de Yeltes celebra sus fiestas mayores con verbenas, juegos tradicionales y comidas populares que reúnen a vecinos y a quienes vuelven al pueblo unos días. No es un macroevento, pero sí cuando el pueblo se llena y hay más ambiente del habitual.

Las celebraciones religiosas mantienen viva la tradición, con procesiones y actos litúrgicos que forman parte del día a día cultural del municipio. La Semana Santa, mucho más discreta que en las ciudades, se vive con un tono más íntimo.

En invierno, la matanza del cerdo sigue siendo un acontecimiento en muchas casas, más familiar que turístico, pero clave para entender la despensa y la cultura gastronómica de estas tierras.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Salamanca capital, situada a unos 75 kilómetros, se accede por la carretera N‑620 en dirección a Ciudad Rodrigo, desviándose posteriormente por carreteras comarcales. El trayecto en coche ronda la hora, según tráfico y paradas. Ciudad Rodrigo, la cabecera comarcal, se encuentra a unos 25 kilómetros y concentra más servicios y conexiones.

Consejos útiles: Alba de Yeltes es un pueblo pequeño, sin infraestructura hotelera propia, así que lo normal es alojarse en pueblos cercanos o en Ciudad Rodrigo y acercarse unas horas. Lleva calzado cómodo para caminar y prismáticos si te interesa la observación de aves. Recuerda que estás en una zona ganadera: respeta el ganado, cierra las cancelas y no dejes residuos. En verano el sol pega fuerte, y en invierno el frío se nota; aquí el “entretiempo” dura menos de lo que nos gustaría y, si sopla aire, la sensación térmica baja rápido.

¿Cuándo visitar Alba de Yeltes?

La primavera (abril‑mayo) y el otoño (septiembre‑octubre) suelen ser los momentos más agradables: temperaturas moderadas, campo verde o con tonos ocres y días todavía largos.

En verano puede hacer bastante calor a mediodía, pero las noches refrescan y se agradece para pasear o sentarse a la fresca. En invierno el frío es serio y los días son cortos: si vienes entonces, piénsalo más como visita tranquila que como maratón de rutas, y cuenta con que anochece pronto.

Si llueve, el campo tiene su punto, pero algunos caminos se embarran fácilmente, así que mejor calzado adecuado y coche con algo de altura si te sales del asfalto.

Lo que no te cuentan

Alba de Yeltes se ve rápido: en una mañana te haces bien a la idea del pueblo y alrededores. No es un sitio para rellenar tres días, sino más bien una parada tranquila dentro de una ruta por la comarca de Ciudad Rodrigo o una escapada corta para desconectar del ruido.

Las fotos de la dehesa son bonitas, pero hay que ser claro: el paisaje es amplio y sereno, no espectacular en plan montaña alpina. Aquí el atractivo está más en el ritmo lento, en saludar siempre a alguien en la calle y en escuchar el silencio, que en ir tachando monumentos de una lista. Si vienes buscando grandes edificios históricos o mucha actividad, te vas a quedar corto. Si lo que buscas es precisamente poca cosa, paseos sin ruido y vida rural de verdad, entonces encaja bastante mejor.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas
Paseo por el casco urbano, vuelta en torno a la iglesia, observando casas y elementos tradicionales, y una pequeña caminata hacia las afueras para asomarte a la dehesa. Tiempo de sobra para notar el ritmo del pueblo y hacer alguna foto sin ir mirando el reloj.

Si tienes el día entero
Combina la visita al pueblo con una ruta a pie o en bici por los caminos rurales y una escapada al embalse de Irueña. Añade parada en algún otro pueblo de la comarca o en Ciudad Rodrigo para rematar el día con algo más de servicios y ambiente.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Ciudad Rodrigo
Código INE
37009
Costa
No
Montaña
No
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
Conectividad5G disponible
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

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