Vista aérea de Aldehuela de Yeltes
Instituto Geográfico Nacional · CC-BY 4.0 scne.es
Castilla y León · Cuna de Reinos

Aldehuela de Yeltes

Municipio en la vega del Yeltes rodeado de dehesas de encinas y ganado bravo

176 habitantes · INE 2025
835m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Laguna del Cristo Ornitología en la laguna

Mejor época

primavera

Cristo de la Laguna (septiembre) septiembre

Qué ver y hacer
en Aldehuela de Yeltes

Patrimonio

  • Laguna del Cristo
  • Iglesia

Actividades

  • Ornitología en la laguna
  • Rutas llanas

Fiestas y tradiciones

Fecha septiembre

Cristo de la Laguna (septiembre)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Aldehuela de Yeltes.

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sobre Aldehuela de Yeltes

Municipio en la vega del Yeltes rodeado de dehesas de encinas y ganado bravo

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Enclavada en las estribaciones occidentales de la provincia de Salamanca, Aldehuela de Yeltes es un pueblo pequeño de piedra y tradición que se alza a 835 metros de altitud. Con poco más de 170 habitantes, este pueblo de la comarca de Ciudad Rodrigo conserva ese ritmo pausado y directo de la España rural ganadera, donde el calendario real lo marcan las vacas, las siembras y las fiestas del verano.

El paisaje que rodea Aldehuela de Yeltes es típicamente salmantino: dehesas de encinas y robles, prados de pasto donde pace el ganado y un horizonte ondulado que se pierde entre cerros suaves. Estamos en una zona de transición entre la penillanura y las primeras elevaciones que anuncian las sierras del oeste, lo que deja un entorno abierto, de vistas amplias y caminos de tierra.

Para quien busca desconectar y ver cómo funciona todavía un pueblo ganadero, Aldehuela de Yeltes tiene sentido. Aquí no hay grandes monumentos ni infraestructuras turísticas, pero sí la vida diaria de un pueblo que late al ritmo de sus vecinos y de las estaciones del año. Es más un sitio de paso tranquilo o de base para patear dehesas que un lugar para “ver cosas” todo el día.

Qué ver en Aldehuela de Yeltes

El patrimonio de Aldehuela de Yeltes es el propio de una localidad rural tradicional. La iglesia parroquial preside la plaza del pueblo con su sólida construcción en piedra, característica de las edificaciones religiosas de la zona. Su torre campanario es visible desde varios puntos del municipio y es, en la práctica, el hito que te orienta cuando te alejas un poco. El interior es sencillo, acorde al tamaño del pueblo.

Recorrer las calles de Aldehuela permite apreciar la arquitectura popular salmantina, con casas de mampostería, portones de madera y elementos tradicionales que han sobrevivido al paso del tiempo. Muchas viviendas conservan sus corrales y dependencias agrícolas, testimonio de una forma de vida que durante siglos giró en torno a la agricultura y la ganadería. El casco es pequeño: en menos de una hora se puede dar una vuelta completa con calma, parando a mirar detalles como los dinteles de las puertas o los escudos reaprovechados en fachadas.

Los alrededores naturales son, en realidad, el punto fuerte. Las dehesas que rodean el pueblo son ecosistemas de gran valor ecológico, donde conviven encinas centenarias con ganado vacuno y porcino en régimen extensivo. Estos paisajes adehesados funcionan muy bien para pasear tranquilo y para el avistamiento de aves, especialmente cigüeñas, milanos y diversas rapaces que encuentran aquí su hábitat. Si te sales un poco del núcleo, en seguida estás rodeado de fincas, cercas de piedra y “carriles” que se pierden hacia el campo.

No muy lejos del núcleo urbano discurren pequeños arroyos y regatos que forman parte de la cuenca del río Yeltes, afluente del Huebra, creando microambientes donde la vegetación de ribera contrasta con los tonos ocres de los pastos. No esperes grandes saltos de agua ni zonas de baño montadas: son rincones sencillos, de paseo y merienda si el tiempo acompaña y si respetas porteras y lindes.

Qué hacer

Aldehuela de Yeltes es terreno para andar y mirar alrededor más que para encadenar visitas. Es un destino tranquilo para los amantes del senderismo y las rutas a pie. Desde el propio pueblo parten caminos rurales que atraviesan las dehesas y permiten descubrir el paisaje tradicional salmantino. Estas rutas no están señalizadas oficialmente, así que conviene llevar mapa, GPS o preguntar a los vecinos por los caminos más transitados. Se puede caminar durante horas sin apenas cruzarse con nadie, disfrutando del silencio, pero no está de más controlar el retorno y las horas de luz.

La gastronomía local se basa en los productos de la tierra: carnes de vacuno y cerdo ibérico, embutidos artesanales y quesos de la zona. Dado el tamaño del municipio, no esperes una gran variedad de bares o restaurantes; lo más práctico es organizarse para comer en alojamientos rurales o en localidades cercanas, donde el hornazo, el farinato y las patatas meneás forman parte del recetario habitual. Aquí lo normal es tirar de fiambrera o comprar antes en un pueblo mayor.

Para los interesados en el turismo ornitológico, los campos de Aldehuela de Yeltes ofrecen oportunidades para observar especies propias de la Meseta como avutardas, sisones y diversas aves esteparias, además de las especies forestales que habitan las dehesas. No hay observatorios ni infraestructuras específicas, así que todo depende de tu paciencia, tus prismáticos y el respeto por los caminos y las fincas. Importante: no salirse de los caminos públicos y no molestar al ganado.

La fotografía de paisaje encuentra aquí escenarios agradecidos, especialmente al atardecer, cuando la luz rasante ilumina las encinas dispersas creando contrastes fuertes sobre los pastos. Las diferentes estaciones del año ofrecen paletas de colores variadas, desde los verdes intensos de primavera hasta los dorados del verano y los ocres del otoño. No es un sitio de grandes panorámicas de montaña, sino de detalle: árboles aislados, muros de piedra, charcas, cielos muy limpios en días fríos.

Fiestas y tradiciones

El calendario festivo de Aldehuela de Yeltes mantiene las celebraciones tradicionales del mundo rural salmantino. Las fiestas patronales se celebran durante el verano, generalmente en agosto [VERIFICAR], momento en el que muchos emigrantes regresan al pueblo y la localidad recupera temporalmente su animación. Son días de peñas, verbenas y encuentros familiares, más que de grandes eventos pensados para turistas.

La matanza del cerdo, aunque ya no se celebra como antaño, sigue siendo una tradición que algunas familias mantienen durante los meses de invierno, en torno a enero y febrero [VERIFICAR], elaborando los embutidos y productos tradicionales según recetas transmitidas de generación en generación. Si coincides, es más un asunto doméstico que un espectáculo público organizado.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Salamanca capital, se accede a Aldehuela de Yeltes por la carretera N-620 en dirección a Ciudad Rodrigo, desviándose después por carreteras locales en buen estado. El trayecto ronda los 70 kilómetros, aproximadamente una hora de viaje en coche, según tráfico y paradas. El transporte público es limitado o inexistente [VERIFICAR], así que conviene contar con coche propio.

Consejos: Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar, ropa adecuada para campo y prismáticos si te interesa la observación de aves. No hay apenas servicios en el pueblo (tiendas, hostelería, gasolina…), por lo que conviene planificar con antelación y llevar agua y provisiones si vas a hacer rutas. Las localidades cercanas como Ciudad Rodrigo concentran la mayoría de servicios. En invierno abrigo serio, y en verano gorra y protección solar: la sombra se acaba cuando se acaban las encinas.

Cuándo visitar Aldehuela de Yeltes

La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) suelen ser los momentos más agradecidos: temperaturas suaves, campo verde en primavera y colores muy fotogénicos en otoño. El verano puede ser caluroso durante el día, con bastante sol y poca sombra fuera de las encinas, aunque las noches son frescas por la altitud. El invierno es frío y puede haber heladas; si lo que buscas es vida en la calle, es la peor época, pero si quieres tranquilidad total y paseos abrigado, se ajusta bien.

Lo que no te cuentan

  • El pueblo es pequeño y se ve rápido. Si vas solo a “hacer turismo de pueblo”, en un par de horas has terminado; tiene más sentido como parada corta o como base rural tranquila.
  • Las fotos de dehesas infinitas están bien, pero la realidad son caminos que pasan entre fincas privadas: respeta señalizaciones, no abras porteras cerradas y no metas el coche por cualquier carril.
  • Si llegas entre semana fuera del verano, te puedes encontrar el pueblo muy silencioso y sin apenas bares abiertos; si necesitas comprar algo concreto, mejor hacerlo antes en un núcleo mayor.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas
Paseo por el casco, vuelta a la iglesia y la plaza, y una pequeña incursión por alguno de los caminos que salen del pueblo para asomarte a la dehesa. Más que suficiente para hacerte una idea del lugar.

Si tienes el día entero
Mañana de ruta a pie por las dehesas (preguntando antes por los mejores caminos), comida de picnic o en un pueblo cercano y, por la tarde, vuelta más corta y fotos al atardecer. Se puede combinar fácilmente con la visita a otros pueblos de la zona de Ciudad Rodrigo.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Ciudad Rodrigo
Código INE
37026
Costa
No
Montaña
Temporada
primavera

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
Conectividad5G disponible
TransporteTren a 14 km
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

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