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sobre Castillejo de Dos Casas
Pequeña aldea cercana al Fuerte de la Concepción con historia de frontera
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En la comarca de Ciudad Rodrigo, entre campos abiertos y caminos de tierra, está Castillejo de Dos Casas. Un pueblo pequeño, de unos 70 vecinos, que se recorre en un rato y donde la vida va al ritmo del campo, no del reloj.
A 719 metros de altitud, es un sitio tranquilo para parar, estirar las piernas, dar un paseo corto y asomarse a la España rural de verdad, la que ya queda en pocos sitios. Calles sin prisa, casas humildes de piedra y adobe, corrales, tractores y poco más ruido que el del ganado o algún perro.
La localidad forma parte de ese mosaico de pequeños municipios que salpican la provincia de Salamanca, con gente mayor en la puerta de casa, cultivos de cereal alrededor y dehesas no muy lejos. Aquí se viene más a mirar cómo se vive que a “hacer cosas”.
Qué ver en Castillejo de Dos Casas
El patrimonio de Castillejo de Dos Casas es discreto pero representativo de la arquitectura popular salmantina. La iglesia parroquial es el edificio más reconocible del pueblo: un templo sencillo, sin grandes adornos, pero con ese aire de iglesia de pueblo castellano que marca el centro de la vida local. No esperes retablos espectaculares ni visitas guiadas; es la iglesia de un pueblo de 70 habitantes y se nota.
Pasear por el pueblo permite fijarse en las viviendas tradicionales, con piedra, mampostería y remates sencillos. Muchos corrales, cuadras anexas y pequeños huertos pegados a las casas. No hay fachadas de postal ni florituras, pero sí una imagen bastante real de lo que ha sido siempre esta zona. En algunos puntos verás casas arregladas y en otros, edificios medio cerrados: esa mezcla también cuenta parte de la historia reciente del pueblo.
El entorno natural es el verdadero marco del pueblo. Campos de cultivo en todas direcciones, caminos rurales que salen entre fincas y, según por dónde tires, encinas salpicando el paisaje y alguna dehesa donde pasta el ganado. En primavera los tonos verdes y amarillos cambian bastante el aspecto; en verano, el dorado del cereal manda y el paisaje se vuelve más duro y seco.
La cercanía a la comarca de Ciudad Rodrigo permite encajar Castillejo de Dos Casas dentro de una ruta más amplia por pueblos de la zona. Tiene más sentido como parada corta dentro de un día de coche por la provincia que como único destino, salvo que tengas algún vínculo con el pueblo o busques precisamente un sitio donde no pase casi nada.
Qué hacer
Castillejo de Dos Casas es un sitio para tomárselo con calma. No hay una lista larga de actividades. Lo básico:
- Pasear por los caminos rurales que rodean la localidad. Rutas llanas, sencillas, sin pérdida si sigues las pistas principales. Buen lugar para fijarse en aves esteparias, ver el campo de cerca y poco más. En días de trabajo en el campo verás tractores y movimiento; en otros, la sensación es de estar casi solo.
- Aprovechar las noches despejadas. Hay poca contaminación lumínica y el cielo se ve bien. Con una tumbona o una manta, ya tienes plan. Si hace frío, chaqueta buena y listo.
La gastronomía local, aunque sencilla, se basa en productos de la tierra: cordero, cerdo ibérico, legumbres y embutidos tradicionales forman parte de una cocina casera de toda la vida. En el propio pueblo la oferta hostelera es muy limitada o inexistente [VERIFICAR], así que lo habitual es dormir y comer en Ciudad Rodrigo u otros núcleos cercanos y acercarse a Castillejo de Dos Casas solo a pasar unas horas.
Para quienes quieran combinar campo y patrimonio, Ciudad Rodrigo, a menos de 30 kilómetros, tiene catedral, murallas y un casco histórico bien conservado, que ya da para medio día largo de visita.
Fiestas y tradiciones
Como muchos pueblos de Castilla y León, Castillejo de Dos Casas celebra sus fiestas patronales en verano, cuando vuelven los que viven fuera y el pueblo se anima algo más. Lo habitual es que haya misa, procesión y actividades sencillas: bailes, verbenas, comidas populares y poco más, pero con mucha vida de peña y de calle. Es el momento en que se nota que el pueblo tiene más gente de la que parece el resto del año.
A lo largo del año se siguen marcando las fechas del calendario litúrgico, aunque con menos gente cada vez. Son actos sencillos, muy ligados a la parroquia y a la gente mayor del pueblo. Si coincides con alguna fiesta, verás el contraste entre la calma diaria y el movimiento de esos días.
Lo que no te cuentan
Castillejo de Dos Casas es pequeño y se ve rápido. Si vas con la idea de un pueblo monumental o de muchas cosas que “ver”, te vas a decepcionar. Tiene más interés si te gusta recorrer pueblos pequeños, hablar con la gente si se presta y mirar el paisaje con calma.
El acceso es sencillo por carretera, pero la sensación al llegar es más la de un lugar para dar un paseo corto y seguir ruta que la de un destino donde quedarse varios días. Mejor asumirlo así y encajarlo dentro de un plan más amplio por la comarca. Si tu plan es turismo rural de varios días, lo lógico es tomar como base un pueblo o ciudad cercano con más servicios y moverte desde allí.
Cuándo visitar Castillejo de Dos Casas
La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son, en general, los mejores momentos para acercarse: temperaturas más suaves y el campo con algo de color. En verano puede apretar el calor durante el día, con bastante sol y pocas sombras fuera del casco urbano, aunque por la noche refresca.
Si llueve, el pueblo se recorre igual, pero los caminos de tierra pueden embarrarse y perder gracia para caminar. En invierno el ambiente es más frío y solitario: útil si lo que buscas es precisamente silencio y nada de gente. En días de helada o niebla, el paisaje tiene su punto, pero conviene ir abrigado y con cuidado al conducir.
Si solo tienes…
1–2 horas
Tiempo suficiente para:
- Entrar al pueblo, aparcar y dar una vuelta por las calles principales.
- Ver la iglesia por fuera (por dentro, según horarios y buena suerte).
- Tomar un rato de paseo por alguno de los caminos que salen del núcleo y volver.
El día entero (en la zona, no solo en el pueblo)
Más razonable plantearlo así:
- Mañana en Ciudad Rodrigo (murallas, casco histórico).
- Tarde de coche por los pueblos cercanos, incluida una parada en Castillejo de Dos Casas para paseo corto y algo de paisaje.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Salamanca capital, se accede a Castillejo de Dos Casas tomando la carretera N-620 en dirección a Ciudad Rodrigo y enlazando después con carreteras comarcales hacia el pueblo. El trayecto ronda los 80 kilómetros. Desde Ciudad Rodrigo, la localidad está a unos 25 kilómetros por carreteras secundarias. Lo práctico es ir en coche propio: el transporte público regular es escaso o inexistente [VERIFICAR].
Consejos: Lleva calzado cómodo para caminar por caminos de tierra, protección solar y agua, sobre todo en verano. Respeta la propiedad privada, no entres en fincas sin permiso y cierra las cancelas que encuentres abiertas. La cobertura móvil puede fallar en algunos puntos, así que mejor no depender solo del GPS del móvil para orientarte.
Errores típicos al visitar Castillejo de Dos Casas
- Llegar pensando en “pueblo turístico” con muchas visitas y servicios. Aquí no hay eso: hay un núcleo pequeño y vida de campo.
- Ir en pleno verano a mediodía y querer hacer caminatas largas sin sombra ni agua. Mejor primeras horas de la mañana o última de la tarde.
- Contar con comer o tomar algo en el propio pueblo sin haber comprobado antes si hay bares abiertos [VERIFICAR]. Más seguro llevar algo o planear la comida en otro sitio.