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sobre Abejar
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Aparca en cuanto veas un hueco. La calle principal tiene sitio, pero es justo. En verano se llena. Lo normal es dejar el coche y olvidarse de él hasta la vuelta. El pueblo se recorre en media hora. Lleva calzado cómodo si piensas salir al monte después.
Aparcar y moverse
Las calles son estrechas. No hay mucho más que decir: aparca donde no estorbes y camina. Todo queda cerca.
Qué ver en Abejar
La iglesia de Nuestra Señora del Rivero es lo primero que ves al entrar. Es románica, con una torre sólida de piedra oscura. Si está abierta, echa un vistazo al retablo; si no, sigue caminando.
Hay algunas casas antiguas con escudos en la fachada. No son palacios, pero muestran que aquí vivieron familias con algo de peso hace siglos.
La plaza es tranquila. Abejar es un pueblo pequeño de la soria forestal.
Los pinares
Lo mejor está fuera. El pueblo está rodeado de pinar por todos lados. En cinco minutos andando ya estás en una pista forestal.
El paisaje mezcla pinos con algún roble disperso. Al fondo se ve la sierra y el perfil del Pico Frentes sirve de referencia.
Cerca pasa el arroyo de la Hoz, un paseo sin señalizar pero tranquilo y casi siempre vacío.
Qué hacer según la época
Caminar por las pistas forestales es lo más sencillo y lo que más hace la gente aquí. Son rutas fáciles, sin desnivel pronunciado.
En otoño llegan las setas: boletus y níscalos sobre todo, si ha llovido lo suficiente. La recolección suele tener normas locales; infórmate antes de salir con la cesta.
La comida es la típica de esta zona: cordero asado, torreznos o migas cuando aprieta el frío.
Abejar también sirve como base para ir a otros sitios como la Laguna Negra o Numancia; no están al lado, pero se llega bien por carretera.
Fiestas
En agosto celebran San Bartolomé. En septiembre está la Virgen del Rivero. Con el otoño suelen organizar jornadas micológicas; aquí las setas son parte del año, no una novedad turística.
Si vienes a Abejar ven pensando en andar por el monte más que en ver calles bonitas. El interés está fuera del casco urbano. Si no te gusta caminar entre pinos tu visita será muy corta. Si sí te gusta puedes pasar toda una mañana recorriendo pistas sin cruzarte con nadie