Castilla y León · Cuna de Reinos

Basconcillos Del Tozo

276 habitantes · INE 2025
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sobre Basconcillos Del Tozo

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En el corazón de la comarca de El Tozo, al norte de la provincia de Burgos, Basconcillos del Tozo es uno de esos pueblos castellanos de páramo, abiertos al viento y con horizontes largos. Rodeado de páramos y valles que dibujan un paisaje de horizontes amplios, este pequeño municipio invita a conocer una Castilla rural tranquila, sin grandes monumentos pero con bastante vida agrícola y ganadera.

El pueblo tiene su peso en el territorio por su arquitectura tradicional de piedra y por ser punto de encuentro de caminos que durante siglos comunicaron las tierras del norte burgalés. Aquí el ritmo lo marcan más el campo y las estaciones que cualquier agenda turística.

Visitar Basconcillos del Tozo es asomarse a una España rural que se mantiene, donde el patrimonio se mezcla con los páramos calcáreos, las lomas peladas en verano y los campos de cereal que cambian de color según la época del año. Es un pueblo pequeño: se recorre a pie en poco rato, y el verdadero interés está también en su entorno cercano.

Qué ver en Basconcillos del Tozo

El principal elemento patrimonial del pueblo es su iglesia parroquial, un templo que, como tantos en la zona, refleja la importancia histórica de estos territorios fronterizos entre Castilla y Cantabria. Su estructura de piedra y su espadaña se alzan como referencia visual desde buena parte del casco urbano y de los caminos de acceso.

Recorrer las calles del casco urbano permite apreciar la arquitectura popular burgalesa, con casonas de piedra, balcones de madera y portones que hablan de un pasado agrícola y ganadero. Hay casas restauradas y otras a medio camino, pero el conjunto mantiene bien la estética característica de la comarca, sin estridencias modernas.

En los alrededores, el paisaje de páramos ofrece un escenario natural muy reconocible del norte burgalés. Estas elevaciones calizas crean un entorno interesante para quien disfrute de los espacios abiertos y algo austeros. Los campos abiertos, salpicados de encinas y sabinas, permiten contemplar atardeceres amplios y observar aves rapaces que sobrevuelan la zona.

La proximidad a otros puntos de interés del entorno, como la zona de Villadiego o los espacios naturales del norte de Burgos, hace que Basconcillos funcione bien como base o como parada dentro de una ruta más amplia por la comarca, especialmente si te interesa el románico rural y los paisajes de páramo.

Qué hacer

Las rutas de senderismo por los páramos circundantes son una de las actividades más razonables para quienes visitan la zona. Los caminos tradicionales que conectan los pueblos del Tozo permiten caminatas de diferente longitud, siempre con las amplias vistas de la meseta como telón de fondo. Es recomendable llevar calzado adecuado y agua, especialmente en verano, porque las sombras escasean.

Para los aficionados al cicloturismo, las carreteras secundarias que atraviesan la comarca permiten recorridos tranquilos, con poco tráfico en general, entre campos de cereal y pequeñas aldeas. La orografía no es extrema, pero hay algunas subidas cortas que se notan, sobre todo si sopla el viento, que aquí suele hacerse notar.

La gastronomía local tira de lo clásico en la provincia: cordero lechal, morcillas y productos derivados del cerdo, parte esencial de la tradición culinaria burgalesa. Los guisos de cuchara en los meses fríos y los quesos artesanos de la comarca completan bien una jornada de campo. Conviene contar con que en el propio pueblo la oferta puede ser limitada y planificar con margen.

La observación de aves en los páramos resulta una actividad interesante, sobre todo para avistar rapaces como el águila calzada, el milano real o el cernícalo común, habituales en estos espacios abiertos. No es un “parque temático” de fauna, pero con prismáticos y algo de paciencia se suele tener recompensa.

Fiestas y tradiciones

Las fiestas patronales se celebran durante el verano, habitualmente en agosto, cuando muchos de los hijos del pueblo regresan durante las vacaciones. Estas jornadas festivas mantienen el ambiente habitual de los pueblos castellanos, con procesiones, música y encuentros vecinales que sirven de punto de reencuentro anual.

A lo largo del año, el calendario festivo también incluye celebraciones religiosas vinculadas al ciclo litúrgico, momentos en los que la comunidad se reúne en torno a la iglesia parroquial. Son actos más discretos que las fiestas de verano, pero forman parte del día a día del pueblo y de su manera de entender el tiempo.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Burgos capital, la distancia hasta Basconcillos del Tozo es de aproximadamente 50 kilómetros. Se accede tomando la carretera N-623 en dirección a Santander y, posteriormente, desviándose por carreteras comarcales que atraviesan la zona del Tozo. El trayecto suele rondar los 45 minutos en coche, según tráfico y estado de la vía.

Consejos:
Es conveniente llenar el depósito de combustible antes de adentrarse en la comarca, ya que las gasolineras están más distantes de lo que muchos esperan. Para alojamiento y restauración, lo normal es mirar opciones en Villadiego y otros pueblos cercanos de mayor tamaño. Llevar ropa adecuada para el campo y calzado cómodo es básico si se planea hacer rutas, y en invierno viene bien una capa extra: el viento en el páramo enfría más de lo que marca el termómetro.

Cuándo visitar Basconcillos del Tozo

La primavera y el otoño suelen ser los momentos más agradables para pasear por los alrededores: temperaturas suaves y el campo en transición, con los cereales verdes o recién cosechados. El verano también es viable, pero en las horas centrales el sol cae fuerte y hay poca sombra; mejor madrugar o aprovechar las últimas horas de la tarde.

El invierno aquí es serio: frío, heladas y, según el año, nieblas o algo de nieve. A cambio, hay una tranquilidad absoluta y una sensación de espacio abierto que a quien le guste la meseta invernal le compensa. Eso sí, conviene revisar el estado de las carreteras si se anuncian temporales.

Lo que no te cuentan

Basconcillos del Tozo es un pueblo pequeño y se ve rápido: el casco urbano se recorre con calma en menos de una hora. El interés está tanto en el propio pueblo como en usarlo dentro de una ruta más amplia por la comarca.

Las fotos pueden llevar a pensar en un destino monumental o en un gran conjunto románico, y no es el caso: es un pueblo de páramo, sobrio, con una iglesia interesante en su contexto y un paisaje abierto alrededor. Si se llega con esa idea clara, la visita encaja mucho mejor.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Soria
Costa
No
Montaña
No
Temporada
Todo el año

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