Castilla y León · Cuna de Reinos

Celada Del Camino

91 habitantes · INE 2025
m altitud

Por qué visitarlo

Mejor época

Todo el año

Artículo completo
sobre Celada Del Camino

Ocultar artículo Leer artículo completo

En pleno trazado del Camino Francés, a la altura de la N-120 entre Burgos y Castrojeriz, está Celada del Camino. Un pueblo pequeño, de los que se cruzan casi sin darse cuenta en coche, pero que a pie se vive de otra manera. Aquí el Camino de Santiago no es una foto en una placa: pasa literalmente por la calle principal y marca el ritmo diario del pueblo.

Celada del Camino conserva la estructura de los pueblos jacobeos de la meseta, con casas de piedra y adobe y un trazado sencillo, funcional, pensado más para el paso de peregrinos y el trabajo en el campo que para el turismo. Es un lugar tranquilo, sin grandes monumentos, pero muy vinculado al día a día del Camino.

¿Qué ver en Celada del Camino?

El principal interés de Celada del Camino es su condición de pueblo jacobeo. El trazado del Camino de Santiago atraviesa el municipio y se ha convertido en el eje de la vida local. Pasear por esa calle, ver llegar y salir grupos de peregrinos, y fijarse en detalles como las conchas, las flechas amarillas o los pequeños altares improvisados ayuda a entender el peso real del Camino en la zona.

La iglesia parroquial, dedicada a San Cornelio y San Cipriano, es el edificio más relevante del casco urbano. Es un templo de origen medieval, reformado después, muy en la línea de la arquitectura religiosa rural castellana: sobria por fuera, sencilla por dentro, sin grandes alardes pero con ese aire de templo vivido, usado, más que de pieza de museo. Su torre se ve desde los alrededores y sirve de referencia en el paisaje llano de la meseta.

El entorno natural de Celada del Camino son, básicamente, campos de cultivo y pistas agrícolas. Puede sonar poco atractivo, pero para quien aprecia la meseta castellana tal cual es, los caminos que rodean el pueblo permiten paseos llanos, con horizontes abiertos y esos atardeceres largos tan propios de la zona.

Qué hacer

La actividad principal en Celada del Camino es recorrer el Camino de Santiago. Para la mayoría de personas, el pueblo forma parte de una etapa, no de una escapada ex profeso. Es habitual ver peregrinos descansando, vendándose los pies, charlando a la sombra o aprovechando para avituallarse antes de seguir hacia Burgos o hacia Castrojeriz.

Para quienes van por libre, sin credencial, se puede hacer un tramo sencillo del Camino: salir andando en dirección a Burgos o hacia el oeste y regresar por el mismo sitio. Son rutas sin desnivel, aptas para quien solo quiere estirar las piernas.

El senderismo y el cicloturismo aquí son muy tranquilos: pistas de tierra, tráfico escaso y paisaje agrícola. No hay grandes bosques ni montañas, pero sí una sensación de espacio abierto que a algunas personas les relaja y a otras les puede resultar monótona. Conviene saberlo antes.

En cuanto a gastronomía, no hay especialidades propias de Celada del Camino como tal, pero estás en tierra de asados, morcilla de Burgos, embutidos y quesos. Lo habitual es combinar la visita a Celada con otros pueblos cercanos o con Burgos capital, donde la oferta es más amplia.

Celada del Camino funciona bien como punto de paso dentro de una ruta por la provincia: monasterios, castillos y conjuntos históricos están repartidos por la zona, pero requieren coche y algo de planificación previa.

Fiestas y tradiciones

El calendario festivo gira alrededor de las fiestas patronales dedicadas a San Cornelio y San Cipriano, en septiembre. Es el momento en que el pueblo se llena más, con vecinos que vuelven, actividades sencillas y ambiente de pueblo pequeño, muy de puertas abiertas y vida en la calle.

En verano suele haber más movimiento: gente que regresa, meriendas, actividades puntuales. Nada masivo, más bien reuniones en torno a la plaza y la iglesia.

La Semana Santa en Celada del Camino, como en tantos pueblos del Camino, es discreta y sobria. Las celebraciones son más íntimas, sin grandes procesiones, pero muy arraigadas entre quienes viven allí todo el año.

Información práctica

Cómo llegar:
Celada del Camino se encuentra a unos 35 km al oeste de Burgos capital. Se llega por la N-120 (carretera de Burgos a Logroño) y un corto desvío por carretera local. El acceso es sencillo, pero conviene ir atento, porque es de esos desvíos que, si vas despistado, te los pasas.

Mejor época para visitar:
La primavera y el otoño son los momentos más agradables para caminar: menos calor y el campo algo más verde. En verano el sol cae fuerte y hay poca sombra, así que toca madrugar o ir preparado para el calor. El invierno puede resultar duro por el frío y el viento, pero tiene su punto si se busca una Castilla más desnuda y silenciosa.

Consejos:

  • Si vienes como peregrino, acuérdate de sellar la credencial.
  • Si llegas en coche, respeta los espacios de paso del Camino y no aparques invadiendo calles estrechas: es un pueblo pequeño y se nota.
  • Lleva calzado cómodo: el terreno es llano, pero las pistas de tierra y el asfalto continuo se notan en los pies.
  • Si quieres comer en la zona, mejor ir con los horarios claros y, si puedes, preguntar antes por los servicios abiertos, porque fuera de temporada todo va más ajustado.

Lo que no te cuentan

Celada del Camino es un pueblo pequeño que se recorre en muy poco tiempo. No es un destino para pasar varios días, sino más bien una parada dentro de una ruta por el Camino de Santiago o por la provincia de Burgos. Las fotos con campos dorados y cielos intensos corresponden a días concretos; el resto del año manda la normalidad rural: tractores, perros, silencio y vecinos a su ritmo.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas

  • Paseo por el tramo del Camino dentro del pueblo.
  • Visita a la iglesia de San Cornelio y San Cipriano (si está abierta).
  • Vuelta corta por los caminos agrícolas cercanos para ver el paisaje de la meseta.

Si tienes el día entero

  • Combinar Celada del Camino con otros pueblos del Camino Francés en la zona.
  • Hacer un tramo más largo a pie o en bici entre pueblos y regresar en coche.
  • Acercarte después a Burgos capital para completar la jornada con algo de patrimonio más monumental.

Errores típicos

  • Esperar “postales” constantes: el paisaje es llano y repetitivo; su atractivo está en el ritmo y el silencio, no en grandes vistas.
  • Subestimar el sol y el viento: incluso en días templados, la falta de sombra y el aire de la meseta cansan más de lo que parece.
  • Tratarlo como destino de fin de semana largo: el pueblo se ve rápido; tiene sentido integrarlo en una ruta mayor, no como única parada.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Soria
Costa
No
Montaña
No
Temporada
Todo el año

¿Planificando tu visita?

Descubre más pueblos de la comarca de Soria.

Ver comarca completa →

Más pueblos en Soria

Opiniones de viajeros