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sobre Garray
Yacimiento de Numancia;Puente sobre el Duero;Ermita de los Mártires
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Hablar de turismo en Garray es hablar, antes que nada, de Numancia. El pueblo actual queda a los pies del cerro de La Muela, donde se asentó la ciudad celtíbera que resistió a Roma en el siglo II a. C. Esa proximidad explica buena parte de lo que hoy ocurre aquí: investigadores, visitantes y escolares llegan atraídos por un episodio histórico que marcó la memoria de la meseta.
Garray está a pocos kilómetros al norte de la ciudad de Soria, en la vega del Duero. El término municipal se abre entre campos de cereal y pequeñas lomas, con el río como referencia constante. La altitud supera ligeramente los mil metros y el clima se deja notar en inviernos largos y veranos secos. Hoy viven aquí unas 794 personas, una cifra pequeña pero estable para un pueblo tan cercano a la capital soriana.
El paisaje es el de la meseta norte sin adornos. Parcelas agrícolas amplias, caminos rectos y el Duero abriendo una franja de vegetación más densa. En días despejados la luz es muy limpia, algo que ya observó Antonio Machado cuando caminaba por estos mismos alrededores a comienzos del siglo XX.
Numancia y el cerro de La Muela
El yacimiento de Numancia ocupa la parte alta del cerro que domina la vega. Desde allí se entiende la elección del lugar: control visual del entorno y una defensa natural bastante clara. Las excavaciones comenzaron en el siglo XIX y todavía continúan de forma intermitente.
Hoy se pueden recorrer las calles reconstruidas sobre la trama original. Se distinguen las bases de las viviendas, algunos espacios comunes y varios sectores donde se explican las distintas fases de ocupación, primero celtíbera y después romana. No todo está excavado, pero el conjunto permite hacerse una idea bastante precisa de cómo se organizaba la ciudad.
En el propio pueblo funciona el centro de interpretación dedicado a Numancia. Ayuda a situar el episodio histórico antes de subir al cerro y explica el proceso arqueológico que ha permitido conocer la ciudad.
El pueblo y el Duero
El casco urbano de Garray es pequeño y se recorre andando sin dificultad. La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción reúne elementos de distintas épocas, algo habitual en parroquias rurales que han ido reformándose con el tiempo. La torre marca el perfil del pueblo cuando se llega desde la carretera.
A poca distancia aparece el puente sobre el Duero. Su origen suele situarse en época medieval, aunque ha tenido varias reparaciones a lo largo de los siglos. Más que un monumento aislado, tiene sentido como parte de la antigua red de caminos que cruzaban el río en este punto.
La ribera cambia el tono del paisaje. Hay choperas, huertas y senderos que siguen el curso del agua. Es un tramo tranquilo del Duero, utilizado sobre todo por vecinos que salen a caminar.
Caminos y paisaje cercano
Desde Garray parten varios caminos agrícolas que recorren la vega. Muchos se usan hoy para pasear o ir en bicicleta. No son rutas señalizadas en todos los casos; a menudo son los mismos caminos de trabajo que conectan fincas y pueblos cercanos.
El cerro de Numancia también funciona como mirador natural. Desde arriba se ve con claridad la llanura del Duero y la cercanía de Soria. Esa perspectiva ayuda a entender por qué este lugar tuvo importancia estratégica durante siglos.
En otoño el entorno soriano se asocia mucho con la recogida de setas. En los montes de la provincia es una actividad habitual, siempre regulada por normas locales que conviene consultar antes de salir al campo.
Fiestas y costumbres
Las fiestas de San Roque, en agosto, reúnen a vecinos y a muchas familias que vuelven al pueblo esos días. Procesiones, actividades populares y comidas colectivas forman parte del programa habitual.
En septiembre se celebra la romería de Nuestra Señora de Numancia. La relación entre el pueblo y el cerro aparece también en estas celebraciones, donde historia y tradición local se mezclan sin demasiada ceremonia.
Durante el invierno todavía se recuerda la matanza doméstica, una práctica ligada durante generaciones a la economía familiar. Hoy tiene más valor como memoria cultural que como necesidad cotidiana.
Información práctica
Garray está a unos diez minutos en coche de Soria por carretera local. El acceso al yacimiento de Numancia se hace desde el propio municipio mediante una carretera que asciende hasta el cerro.
El recorrido por el pueblo es breve. La visita suele centrarse en el yacimiento y en el paseo por la ribera del Duero, que ayuda a situar el paisaje donde se desarrolló uno de los episodios más conocidos de la historia antigua de la península.