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sobre Golmayo
Puente romano;Centro comercial
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En Golmayo el coche se deja sin pensar demasiado. No hay zona azul ni historias. Sueles encontrar sitio cerca del polideportivo o en alguna calle ancha y en cinco minutos estás andando por el núcleo del pueblo.
Tampoco esperes un casco histórico claro. Aquí lo que hay es una iglesia, algunas casas bajas, un par de cruces de carreteras y campos alrededor. Golmayo funciona más como municipio repartido en varios núcleos que como pueblo compacto.
La iglesia que queda medio escondida
La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción aparece detrás de las casas. Si no sabes que está ahí, pasas de largo.
El edificio es antiguo, de piedra, con trazas góticas bastante sobrias. Nada de grandes portadas ni decoración exagerada. A veces está abierta y a veces no. No suele haber horario visible.
Dentro huele a cera y humedad. Paredes sencillas, algún desconchón, flores que alguien ha dejado en el altar. Es una iglesia de uso diario, no un monumento preparado para visitas.
Las icnitas a las afueras
A unos kilómetros del núcleo están los yacimientos de Los Caños y Zorralbo, conocidos por las huellas de dinosaurio. La zona forma parte del conjunto de icnitas que hay repartidas por la provincia.
No es un parque temático. Llegas por camino de tierra, hay paneles explicativos y las marcas en la roca. Si vas en verano, lleva agua y gorra. La sombra escasea y el terreno levanta polvo.
Se ve rápido, pero sirve para entender que por aquí, hace millones de años, aquello no tenía nada que ver con el paisaje actual.
Fuentetoba y el agua que sale de la roca
Fuentetoba, uno de los núcleos del municipio, suele atraer más gente que el propio Golmayo. El motivo es la cascada de La Toba, donde el agua sale directamente de la pared de roca.
La caída no es enorme, pero el lugar tiene su gracia, sobre todo cuando baja con fuerza. Si ha llovido en días anteriores, merece la pena acercarse.
Cerca está también la ermita de la Monjía, un conjunto antiguo que mezcla partes románicas con añadidos posteriores. No siempre está abierto.
En la zona también hay cuevas conocidas entre espeleólogos. Algunas requieren equipo y experiencia, así que no es sitio para meterse sin saber dónde te metes.
Fiestas de pueblo, sin mucha puesta en escena
Las fiestas patronales suelen celebrarse a finales de agosto. Verbena, actividades en la calle y bastante movimiento porque vuelve mucha gente que vive fuera.
En verano también es habitual ver jornadas dedicadas a la siega o la trilla, más como recuerdo de cómo se trabajaba antes que como otra cosa. Tractores viejos, demostraciones y comida popular.
Durante el año hay celebraciones pequeñas ligadas al calendario del pueblo. Nada pensado para atraer turistas. Son fiestas para la gente de aquí.
Migas y comida de casa
Las migas aparecen mucho por esta zona de Soria. Pan duro, ajo, pimentón y lo que haya para acompañar: panceta, chorizo o uvas.
En el bar del pueblo las sacan en fuente para compartir cuando toca. No hay carta larga ni inventos. Lo normal es plato del día y comida de cuchara.
Cómo llegar
Golmayo está pegado a la ciudad de Soria, a pocos minutos en coche por la carretera que rodea la capital. Mucha gente que vive aquí trabaja o hace vida diaria allí.
No es un destino al que se venga expresamente varios días. Funciona más como parada corta si estás por la zona o si vas a ver las icnitas o la cascada de Fuentetoba.
Consejo directo: si vienes en verano, acércate temprano a La Toba. A media mañana empieza a llenarse de gente de Soria que viene a pasar el rato.