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Hontoria De Valdearados

152 habitantes · INE 2025
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sobre Hontoria De Valdearados

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En el corazón de la Ribera del Duero burgalesa, Hontoria de Valdearados es uno de esos pueblos castellanos donde el viñedo no es decorado: es economía, paisaje y conversación diaria. Este pequeño municipio, situado a unos 900 metros de altitud, forma parte de una de las comarcas vitivinícolas más reconocidas de España, donde el viñedo dibuja el paisaje y marca el ritmo de las estaciones.

Pasear por Hontoria es encontrarse con una arquitectura tradicional de piedra y adobe, con casonas blasonadas que hablan de un pasado noble y próspero. Pero lo verdaderamente singular de este pueblo está bajo tierra: un laberinto de bodegas excavadas en la roca caliza que conforman todo un patrimonio subterráneo, testimonio de una cultura del vino que se remonta a siglos atrás y que, en muchos casos, sigue en uso.

El paisaje que rodea Hontoria pide ir despacio: campos de cereal que se alternan con viñedos ordenados en suaves lomas y, al fondo, la silueta de la sierra de la Demanda en días claros. Es un territorio para caminar sin prisa, catar sus vinos y dejar que el silencio de los caminos rurales haga su trabajo. En una mañana tranquila se puede recorrer el pueblo y aún sobra tiempo para una vuelta corta por los alrededores.

Qué ver en Hontoria de Valdearados

La Iglesia de San Miguel Arcángel preside el pueblo desde su posición elevada. Este templo de origen medieval ha sido reformado a lo largo de los siglos, conservando elementos románicos en su estructura y luciendo un aspecto renacentista en su portada. Su torre campanario se convierte en referencia visual desde cualquier punto del municipio y orienta bien cuando uno se desorienta entre calles.

El verdadero tesoro patrimonial de Hontoria se encuentra en el subsuelo. Las bodegas tradicionales excavadas en la roca conforman un entramado de galerías que en algunos casos superan los tres niveles de profundidad. Estas construcciones mantienen una temperatura constante adecuada para la crianza del vino, y aunque muchas son de propiedad privada, algunas pueden visitarse en fechas señaladas o mediante cita previa con sus propietarios. Conviene preguntar en el pueblo o en el ayuntamiento si se quiere ver alguna por dentro, porque no hay un “circuito” turístico montado como tal.

Paseando por el casco urbano se pueden admirar varias casonas solariegas con escudos heráldicos en sus fachadas, testimonio de las familias hidalgas que habitaron el pueblo. La arquitectura popular castellana se deja ver en los detalles: puertas grandes para carros, balcones de madera algo torcidos por los años y patios interiores que solo se intuyen desde la calle.

El entorno natural ofrece buenas vistas sobre los viñedos de la Ribera del Duero. Los caminos rurales que parten del pueblo atraviesan paisajes agrícolas donde el viñedo convive con pinares, encinas y sabinares, formando un mosaico mediterráneo-continental muy característico de estas tierras burgalesas. No hay grandes desniveles, pero el aire en invierno corta y en verano pega fuerte, así que mejor ajustar la hora del paseo.

Qué hacer

La ruta del vino es la actividad que más sentido tiene aquí. Varias bodegas de la zona organizan visitas y catas donde conocer el proceso de elaboración del vino y degustar caldos con Denominación de Origen Ribera del Duero. Es recomendable reservar con antelación, especialmente durante la temporada de vendimia, porque los horarios pueden cambiar según el trabajo en el campo.

El senderismo permite descubrir el territorio a pie. Existen diversos caminos rurales que conectan Hontoria con pueblos vecinos como Gumiel de Izán o La Aguilera, atravesando viñedos y campos de cereal. Una ruta circular de dificultad baja rodea el término municipal, adecuada para una mañana de caminata a ritmo tranquilo y sin necesidad de ser muy experto, pero siempre con algo de agua y protección solar en verano.

Los aficionados al cicloturismo encontrarán en las carreteras secundarias de la comarca un terreno cómodo, con desniveles suaves y poco tráfico. El paisaje cambia radicalmente según la estación: verde intenso en primavera, dorado en verano, ocres y rojizos en otoño. En días de viento, eso sí, el llano se hace notar.

La gastronomía local merece una atención especial. El lechazo asado al horno de leña, las morcillas, las setas de temporada y los quesos artesanos acompañan muy bien a los vinos locales. Los mesones de la zona trabajan cocina tradicional castellana elaborada con productos de proximidad, sin grandes florituras, pero sabrosa y contundente, más pensada para después de la caminata que para seguir de ruta ligera.

Fiestas y tradiciones

Las fiestas patronales en honor a San Miguel Arcángel se celebran a finales de septiembre, coincidiendo con el final de la vendimia. Son días de encuentro donde los vecinos y gente de fuera participan en actos religiosos, verbenas y comidas populares, con el vino nuevo como protagonista discreto pero constante.

En agosto tiene lugar otra celebración importante que reúne a lugareños y forasteros, con actividades culturales, juegos tradicionales y degustaciones de productos locales. Son fechas en las que el pueblo tiene más vida en la calle y cuesta menos encontrar ambiente.

La Semana Santa se vive con devoción, manteniendo procesiones tradicionales que recorren las calles del pueblo. Es un buen momento para descubrir el patrimonio religioso y la gastronomía cuaresmal de la zona, con un ritmo más pausado que en las grandes ciudades.

Cuándo visitar Hontoria de Valdearados

La primavera (abril-mayo) trae paisajes verdes, viñedo brotando y temperaturas más llevaderas para caminar. El otoño (septiembre-octubre) es especialmente agradable por la vendimia, los colores de los viñedos y el ambiente en bodegas.

En verano el calor aprieta a mediodía; si vas en esos meses, mejor madrugar para los paseos y dejar las bodegas y las comidas largas para las horas centrales. El invierno es frío, con días muy cortos, pero las bodegas mantienen su temperatura y el pueblo se ve rápido, así que se puede combinar bien con otras visitas por la Ribera del Duero.

Lo que no te cuentan

Hontoria de Valdearados es pequeño y se recorre a pie en poco tiempo. El núcleo urbano se ve en un par de horas, incluso parando a hacer fotos, así que tiene más sentido plantearlo como una parada dentro de una ruta por la Ribera del Duero que como destino de varios días.

Las bodegas subterráneas impresionan, pero muchas son privadas y no están adaptadas como centros de visita al uso. No esperes paneles explicativos, tiendecita al final del recorrido ni horarios amplios: aquí las cosas siguen el ritmo del pueblo y de la viña, y eso implica organizarse con algo de antelación y cierta flexibilidad.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Burgos capital, se accede por la N-I en dirección a Aranda de Duero, tomando después la BU-110. El trayecto es de aproximadamente 65 kilómetros y se realiza en unos 50 minutos, según tráfico. Desde Aranda de Duero, son apenas 15 kilómetros por la misma carretera.

Consejos: Reserva las visitas a bodegas con antelación. Lleva calzado cómodo para caminar por calles con cuestas suaves y tramos empedrados, y algo de abrigo extra si piensas bajar a bodegas, incluso en verano. Si visitas en invierno, abrígate bien, pues las temperaturas pueden ser muy bajas y el viento hace de las suyas. Consultar el calendario festivo local ayuda a decidir si quieres encontrar el pueblo tranquilo o con más movimiento.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Soria
Costa
No
Montaña
No
Temporada
Todo el año

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