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Humada

114 habitantes · INE 2025
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sobre Humada

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En el norte de la provincia de Burgos, donde las llanuras cerealistas comienzan a dialogar con los primeros relieves que anuncian la Montaña Palentina, se encuentra Humada, un pequeño municipio que conserva bastante entero el sabor de la Castilla más tranquila. Este territorio, marcado por horizontes amplios y cielos despejados, permite al viajero alejarse del ruido urbano y moverse por un paisaje de páramos, valles suaves y pueblos de piedra donde el tiempo tiene otro ritmo, bastante más lento.

Humada es, en realidad, un conjunto de pequeñas localidades que comparten un mismo territorio: Ordejón de Arriba, Ordejón de Abajo, Rebolledo de Traspeña y otras pedanías que conforman este municipio disperso. Cada una guarda su propia identidad, sus casonas de arquitectura tradicional castellana y ese silencio que solo se rompe con el viento que recorre los campos o el motor de algún tractor. Es un destino para quienes buscan desacelerar, caminar sin prisas y asomarse al patrimonio rural de una comarca que, con pocos habitantes, sigue aferrada a sus raíces.

La ausencia de masificación turística convierte a Humada en un pequeño refugio para el viajero contemplativo, aquel que disfruta observando la arquitectura popular, conversando un rato con los vecinos en la plaza del pueblo o simplemente dejándose envolver por la inmensidad del paisaje castellano. Aquí lo normal es ver coches de los propios pueblos, no caravanas de visitantes.

Qué ver en Humada

El principal atractivo patrimonial de Humada está en su conjunto de iglesias rurales, testimonios de la devoción y el arte que florecieron en estos territorios a lo largo de los siglos. La iglesia parroquial de San Pedro en Ordejón de Arriba llama la atención por su sólida estructura de piedra y su espadaña, un ejemplo muy reconocible de la arquitectura religiosa rural burgalesa. Merece la pena acercarse para apreciar sus muros de sillería y el entorno en el que se asienta, entre campos y casonas de piedra.

En las distintas pedanías encontrarás otras pequeñas ermitas e iglesias que, aunque modestas en tamaño, reflejan la importancia que tuvo la vida religiosa en estas comunidades agrícolas. La arquitectura popular también tiene su interés: las casas tradicionales de piedra con balconadas de madera, los antiguos palomares y las cuadras convertidas hoy en viviendas de temporada conforman un paisaje urbano muy honesto, sin maquillajes.

El entorno natural de Humada invita a perderse por caminos rurales y sendas que atraviesan campos de cultivo, zonas de monte bajo y pequeños barrancos. Desde algunos puntos elevados del municipio se obtienen vistas panorámicas del territorio circundante, con la Montaña Palentina recortándose en el horizonte en los días claros. Conviene tener en cuenta que muchos caminos son de tierra y, si ha llovido, se embarran con facilidad.

Qué hacer

Humada es territorio tranquilo para practicar senderismo suave, sin grandes desniveles pero con rutas que permiten conocer el paisaje agrario castellano en su versión más directa, sin filtros. Puedes diseñar tus propios itinerarios entre las diferentes pedanías del municipio, caminando por caminos tradicionales que durante siglos han conectado estos núcleos rurales. No esperes senderos balizados en cada cruce: aquí toca guiarse con mapa, GPS o sentido de la orientación.

Los aficionados a la observación de aves encontrarán en los campos cerealistas y las zonas de páramo un hábitat interesante, especialmente durante las migraciones. Rapaces como el milano real o el busardo ratonero son habituales en la zona, así como diversas especies de aláudidos propias de estos ecosistemas abiertos. Es un buen lugar para ir con prismáticos y paciencia, más que con grandes teleobjetivos y prisa.

La gastronomía local se basa en los productos de la tierra: cordero lechal asado en horno de leña, morcilla de Burgos, quesos de oveja y las legumbres que se cultivan en la comarca. Aunque el municipio no cuenta con una amplia oferta de restauración, en los pueblos cercanos se pueden encontrar bares y pequeñas fondas donde se siguen preparando platos tradicionales con recetas familiares. Conviene no improvisar demasiado: llamar antes o ir con margen horario evita sorpresas.

La fotografía rural funciona especialmente al amanecer o al atardecer, cuando la luz rasante ilumina los campos dorados y las siluetas de los campanarios se recortan contra el cielo. Si vienes en verano, la media tarde es dura: luz plana, calor y poco movimiento, mejor madrugar o esperar al final del día.

Fiestas y tradiciones

El calendario festivo de Humada se reparte entre sus diferentes núcleos de población. Durante el verano, generalmente en agosto, se celebran las fiestas patronales de las distintas localidades, con misas tradicionales, procesiones y comidas populares que reúnen a vecinos y emigrantes retornados. Son fiestas sencillas, pensadas para la gente del pueblo, donde el visitante es bien recibido pero no es el centro de nada.

En honor a San Pedro, patrón de Ordejón de Arriba, se organizan celebraciones a finales de junio con actos religiosos y convivencia vecinal. Estas fiestas mantienen vivas tradiciones como los juegos populares y las verbenas que, aunque modestas, conservan el espíritu de las celebraciones rurales de antaño.

Las romerías primaverales y las celebraciones del ciclo agrario también forman parte del calendario tradicional, aunque con menor intensidad que en décadas pasadas, cuando el campo concentraba aún más mano de obra y vida social.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Burgos capital, la forma más práctica de llegar a Humada es por carretera. Toma la N-623 en dirección a Santander y, aproximadamente a 45 kilómetros, encontrarás los desvíos hacia las diferentes localidades del municipio. El trayecto dura alrededor de 50 minutos y transcurre por carreteras comarcales bien señalizadas. La última parte del recorrido se hace por carreteras más estrechas, pero en buen estado.

Consejos prácticos: Lleva calzado cómodo para caminar y ropa de abrigo si viajas fuera del verano, pues el clima continental puede ser ventoso y la sensación térmica baja rápido en cuanto se va el sol. Ten presente que estás en un entorno rural con servicios limitados: no hay tiendas en cada pueblo ni gasolineras a mano, así que conviene llegar con el depósito lleno y algo de agua y comida en el coche.


Si solo tienes unas horas

  • Da una vuelta pausada por uno de los pueblos (Ordejón de Arriba, por ejemplo), fíjate en las casas, en las iglesias y en los detalles de las fachadas.
  • Acércate a algún alto cercano por pista o camino para tener una vista amplia del páramo y los campos; en una mañana tranquila se puede hacer sin prisas.
  • Reserva un rato simplemente para sentarte en un banco o en la plaza y escuchar: aquí el silencio también forma parte de la visita.

Lo que no te cuentan

  • Humada es pequeño y disperso: en una jornada, a ritmo tranquilo, puedes hacerte una idea bastante completa del municipio. No vengas esperando un “gran destino” con mil actividades, porque no lo es.
  • Las fotos en redes pueden dar una sensación más “verde” de la que verás si vienes en pleno verano seco; en invierno y primavera el paisaje cambia mucho y el impacto es distinto.
  • Es más un lugar para parar, pasear y descansar uno o dos días que para organizar una semana entera de vacaciones si solo buscas actividad turística. Aquí el plan principal es bajar revoluciones.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Soria
Costa
No
Montaña
No
Temporada
Todo el año

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