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sobre Barbadás
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A las puertas de Ourense, donde el valle del Miño se abre entre colinas suaves, se extiende Barbadás: un municipio que mantiene bastante pulso rural pese a la cercanía con la ciudad. Con la población repartida en parroquias, aquí conviven huertas de siempre, caminos de aldea y barrios más recientes. Es una Galicia de transición, cotidiana y vivida.
El nombre de Barbadás apunta a raíces antiguas, quizá relacionadas con la vegetación que cubría estos valles. Hoy verás un mosaico de viñedos, pequeñas fincas, robledales y núcleos de piedra. No es un lugar de grandes monumentos ni de paisajes dramáticos; funciona por suma de detalles: una fuente, un cruceiro, una iglesia en mitad de un caserío, conversaciones a media tarde y ese ritmo interior que no va con prisas.
Qué ver en Barbadás
El patrimonio está repartido por parroquias. La iglesia de San Xoán de Barbadás, en el núcleo principal, ayuda a entender la arquitectura religiosa local y cómo estos templos han ido creciendo por capas.
Compensa caminar por aldeas y pistas y fijarse en lo pequeño: hórreos de granito, casas de piedra, patios, cruceiros en cruces de caminos, lavaderos y fuentes que aún se usan. Barbadás se entiende andando, sin necesidad de una lista cerrada.
En algunas zonas aparecen viñedos vinculados a la D.O. Ribeiro, más vistosos cuando el campo cambia de color y la luz baja.
Cerca discurre el Miño, con tramos agradables para caminar por la ribera y leer el paisaje fluvial sin prisa.
Qué hacer
El plan más agradecido es el senderismo por caminos rurales que enlazan parroquias entre fincas, bosquetes y pequeños altos con vistas al valle.
La gastronomía es la de la Galicia interior: pulpo, caldos, empanadas y producto de huerta, con vinos de la zona como acompañamiento natural.
Y, por proximidad, Barbadás encaja bien como base para acercarse a Ourense y alternar campo con paseo urbano y termal.
Fiestas y tradiciones
El calendario se articula en torno a las fiestas patronales de las parroquias, sobre todo en verano, con procesiones, verbenas y comidas populares. También se celebra San Xoán a finales de junio, con hogueras y ambiente de calle.
Si solo tienes 2 horas
- Pasea por el entorno del núcleo principal y acércate a la iglesia de San Xoán si está abierta.
- Toma algún camino corto hacia fincas y viñedos para ver hórreos, cruceiros y arquitectura popular.
- Remata con un tramo de ribera del Miño cercano, si te cuadra por ruta.
Errores típicos
- Quedarse solo en la zona más urbana: lo mejor aparece al salir a las parroquias y caminar un poco.
- Ir con el tiempo milimetrado: los desvíos cortos (una fuente, un cruceiro, un lavadero) son los que dan sentido a la visita.
- Confundir “cerca de Ourense” con “se ve en coche”: aquí compensa bajar el ritmo y moverse a pie.
Información práctica
Cómo llegar: Barbadás está a pocos kilómetros de Ourense, con acceso rápido por carretera. En transporte público, la referencia es la red de Ourense.
Mejor época: Primavera y otoño suelen dar las mejores condiciones para caminar. En verano hay más ambiente por las fiestas; en invierno el verde es intenso, aunque el tiempo puede complicar los paseos.
Consejo práctico: Combina una mañana de caminos y aldeas con una tarde en Ourense; así el viaje gana variedad sin alargar desplazamientos.