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sobre Nogueira de Ramuín
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En las estribaciones ourensanas de la Ribeira Sacra, Nogueira de Ramuín es un municipio tranquilo y muy disperso: apenas 2.000 habitantes repartidos entre aldeas, carreteras estrechas y bosque. A ratos el paisaje se abre de golpe hacia el Sil, con viñedos en bancales y ese poso monástico tan propio de la zona: castaños, robles y pequeñas iglesias que aparecen casi sin avisar.
Qué ver
La visita con más peso es el Monasterio de San Estevo de Ribas de Sil. Impone tanto por el conjunto como por su emplazamiento sobre el cañón. El claustro renacentista —el llamado “de los Obispos”— con sus medallones, y la iglesia barroca con retablo dorado se recorren bien sin prisa; el entorno ayuda a entender por qué se eligió este lugar.
El Cañón del Sil marca el territorio. A lo largo de las carreteras locales encontrarás miradores y puntos abiertos donde el río se encaja entre paredes de roca y viñedo. En el interior, las aldeas conservan cruceiros, fuentes y otros elementos tradicionales; la iglesia parroquial de San Vicente guarda detalles románicos.
Qué hacer
Lo mejor aquí es caminar por pistas y caminos rurales que enlazan aldeas y se asoman al cañón (hay trazados señalizados en la Ribeira Sacra). Si te apetece agua, en localidades cercanas se organizan rutas en kayak y paseos en catamarán por el Sil.
Mejor época
Primavera y otoño suelen dar la mejor combinación de colores y luz en el cañón, y hacen más agradable caminar. En verano conviene madrugar para evitar calor y carreteras con más tráfico, y en invierno hay días cortos y humedad: calcula bien las horas de luz si quieres parar en miradores.
Errores típicos
- Calcular distancias “a ojo”: pocos kilómetros pueden ser muchos minutos por curvas.
- Ir sin coche: el transporte público no resuelve bien la dispersión del municipio.
- Apurar el día: entre sombras del cañón y bosque, anochece antes de lo que parece.