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sobre Folgoso do Courel
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En plena sierra de O Courel, entre montañas de Lugo y aldeas de pizarra, Folgoso do Courel es un municipio para recorrer despacio. Aquí manda el paisaje: valles encajados, castañares, robledales y pistas que suben y bajan sin pedir permiso. No hay “atracciones” en fila; hay territorio y una vida de montaña que aún se lee en la arquitectura y en los caminos.
Folgoso forma parte del área reconocida como Reserva de la Biosfera de Os Ancares-Courel, y eso se nota en la variedad de ambientes. La comarca de Quiroga, tierra de paso entre Galicia interior y León, ha dejado huellas discretas: rutas tradicionales, toponimia y una mezcla de influencias que asoma en las aldeas.
Qué ver
Acércate a alguna aldea de pizarra: corredores de madera, hórreos, callejuelas estrechas y tejados oscuros que parecen salir del monte. La iglesia parroquial de Santa María de Folgoso, de origen medieval y reformada después, queda en un punto alto que ayuda a leer el valle. Por el municipio aparecen también cruceiros y capillas rurales, sencillos y muy del lugar.
El paisaje lo ocupa casi todo: castaños centenarios, abedules y laderas escarpadas. Si madrugas, la niebla hace el resto. La geología acompaña, con pizarras y estratos plegados a la vista, y quedan rastros de antiguas explotaciones mineras que hoy forman parte del decorado.
Qué hacer
El senderismo es lo más natural: hay caminos para paseos cortos y rutas más exigentes. También llaman la atención las aldeas abandonadas o medio vacías, que cuentan mucho del rural sin necesidad de discursos. En temporada, los bosques son buena zona para micología, siempre con respeto y cumpliendo normas locales.
Si solo tienes 2 horas
- Da un paseo por una aldea de pizarra y fíjate en los corredores, hórreos y callejas.
- Sube hasta la iglesia de Santa María de Folgoso para orientarte con el valle.
- Asómate a algún tramo de carretera o camino con buena vista para entender el relieve (aquí el “mirador” suele ser el propio borde del monte).
Errores típicos
- Salir a andar sin mirar la previsión: el tiempo cambia rápido y la niebla desorienta.
- Confiar en la cobertura móvil: en algunas zonas flojea.
- Ir con calzado urbano: entre piedra suelta y barro, se nota.
- Meter el coche por pistas sin asegurarte de que son transitables o dejando el paso a fincas bloqueado.