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sobre Ribas de Sil
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En la Ribeira Sacra lucense, donde el Sil se encajona entre laderas de viñedo y bosque, Ribas de Sil es un municipio tranquilo y muy de interior. Con la población repartida en aldeas pequeñas, aquí manda el paisaje: piedra, pizarra, castaños y caminos que invitan a ir sin prisa.
El nombre lo dice todo: el río marca el territorio y también los mejores puntos de vista. El relieve ya anuncia los cañones, con pendientes serias y un mosaico de robledales, soutos y bancales de viña (los socalcos), fruto de años de trabajo en terrenos difíciles.
Qué ver
En aldeas como Arroxo, Leiroás o Pombeiro, lo más agradecido es caminar sin rumbo fijo y fijarse en lo de siempre, que aquí se conserva bien: casas de piedra, hórreos, fuentes y cruceiros. La iglesia parroquial de San Xoán de Ribas encaja en esa sobriedad rural gallega, sin alardes y muy ligada a la vida vecinal. También hay capillas pequeñas repartidas por el término que aparecen de repente entre árboles y muros de finca.
El Sil pone el “gran paisaje”: riberas con alisos y sauces, cambios de color según la estación y algún mirador natural si ganas altura. Con paciencia, se dejan ver aves como garzas o martines pescadores.
Qué hacer
Lo mejor es moverse a pie por pistas y caminos entre aldeas, con tramos suaves y otros de piernas. En otoño, la micología tira en los castañares (mejor ir con alguien que sepa). La zona también vive de la castaña y del vino de Ribeira Sacra; a veces se organizan visitas y catas con productores locales. La pesca deportiva es otra opción, siempre respetando vedas y normativa.
Si solo tienes 2 horas
- Pasea por una aldea y busca los detalles: hórreos, cruceiros, lavaderos y fuentes.
- Sube a un punto alto cercano (aunque sea por una pista) para asomarte al valle del Sil y a los socalcos.
- Vuelve por otra pista si el terreno lo permite: aquí dos kilómetros no siempre son “un paseo”.
Errores típicos
- Subestimar las cuestas: lleva agua y calzado con buena suela.
- Ir tras lluvias fuertes y meterse por caminos embarrados o con piedra suelta.
- Confiar en “aparco luego”: en aldeas pequeñas conviene no bloquear accesos a fincas ni pasos estrechos.
Información práctica
Desde Lugo se suele ir por la A-6 hacia Ponferrada y desvío por la LU-651 en dirección Quiroga, enlazando después con carreteras comarcales. La oferta de alojamiento en el municipio es limitada: mejor llevarlo atado o dormir en Quiroga o cerca. Aquí las distancias engañan por el desnivel.