Artículo completo
sobre Castrelo do Val
Ocultar artículo Leer artículo completo
En la comarca de Verín, al sureste de Ourense y a un paso de Portugal, Castrelo do Val es un municipio pequeño (en torno al millar de vecinos) donde la Galicia interior se entiende a base de calma. El paisaje mezcla valles de cultivo, prados y manchas de bosque, con aldeas dispersas en las que mandan la piedra, los hórreos y los caminos rurales.
Aquí no se viene a tachar grandes monumentos. Lo que engancha es el conjunto: parroquias tranquilas, arquitectura popular, cruceiros junto a los caminos y la sensación de estar en un territorio trabajado durante generaciones. Y como Verín queda cerca, se puede completar la jornada con un tramo más “urbano” en la comarca.
Qué ver (sin complicarse)
- Iglesias parroquiales y su entorno: templos sobrios, a veces con detalles románicos o barrocos, siempre muy ligados al paisaje.
- Arquitectura tradicional: hórreos, casas de piedra, pajares y pequeños núcleos donde basta pasear unos minutos y mirar sin prisa.
- Paisaje y vistas desde lo alto: el terreno ondulado, en el entorno de la Sierra de San Mamede, da buenas panorámicas del valle desde pistas y caminos elevados.
Qué hacer
- Pasear o ir en bici por pistas rurales entre aldeas. Si eliges bien, hay recorridos cortos y llevaderos.
- Sentarte a comer cocina de casa en la zona: productos de matanza, carnes, huerta y vinos de Monterrei. Conviene llamar antes, porque no siempre hay servicio a diario.
- Acercarte a Verín para rematar el día con el conjunto de Monterrei o, si apetece, termalismo.
Errores típicos
- Contar con encontrar bares abiertos entre semana: en el rural los horarios suelen ser cortos o variables.
- Meter el coche por pistas estrechas: mejor dejarlo en el núcleo y continuar a pie.
- Planificarlo como visita exprés: lo mejor es caminar un poco y dejar que el lugar se muestre.