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sobre Cualedro
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En las tierras altas de la comarca de Verín, a unos 840 metros de altitud, Cualedro es un municipio pequeño y tranquilo del sureste ourensano. La Galicia interior aquí se entiende caminando: aldeas de piedra, huertas, prados y bosques donde mandan las estaciones. Es zona de frontera; Portugal queda tan cerca que la mezcla de acentos y costumbres se cuela en la conversación y en el día a día.
No hay un gran “circuito” de visitas ni monumentos que acaparen titulares. El interés está en lo cotidiano: núcleos dispersos, arquitectura popular de piedra y pizarra, hórreos, cruceiros y fuentes que aparecen casi sin avisar. La parte religiosa también tiene su peso, con iglesias parroquiales de distintas épocas; algunas conservan detalles antiguos, aunque muchas han pasado por reformas.
El paisaje es suave pero agradecido: robles, castaños y acebos, caminos vecinales entre aldeas y pequeñas corrientes de agua que cosen el territorio. Con tiempo, encaja bien combinar la calma de Cualedro con una escapada a Verín o cruzar a Portugal por la zona de Chaves.
Si solo tienes 2 horas
- Da un paseo sin prisa por la capital municipal y acércate a alguna aldea cercana: casas tradicionales, hórreos y cruceiros salen al paso.
- Elige un tramo de camino entre prados y carballeiras para ver el paisaje de transición y tomarle el pulso al valle.
Mejor época
Primavera y otoño suelen ser los momentos más agradecidos: luz suave, verdes vivos y temperaturas cómodas para caminar. En verano hay más ambiente por las fiestas parroquiales, pero conviene evitar las horas centrales si aprieta el sol. En invierno puede hacer frío por la altitud y los días son más cortos: cuenta con abrigo y margen de tiempo.
Consejos prácticos
Calzado de caminar y una capa extra, incluso fuera del invierno. Como el municipio es disperso, pregunta por caminos y puntos de interés en el ayuntamiento o a los vecinos: aquí la información local marca la diferencia.