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sobre Monterrei
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Turismo en Monterrei empieza con un problema simple: dónde dejar el coche. El aparcamiento junto al castillo es pequeño. Si llegas tarde, toca parar más abajo y subir andando por la cuesta. No es larga, pero en verano el sol cae de frente. Lleva agua. Arriba no hay mucho más que piedra y viento.
El castillo que no es solo un castillo
Desde la carretera parece poca cosa: un muro largo y una torre. Cuando entras ves que el recinto es más grande de lo que parecía. Hay varios espacios amurallados, una iglesia dentro del conjunto y la Torre del Homenaje dominando todo.
No hay grandes montajes ni visitas guiadas constantes. Lees los paneles y caminas. La vista se abre hacia el valle del Támega y la frontera portuguesa. Si el día está claro se distinguen pueblos del otro lado, ya en Portugal.
Aquí se suele recordar una historia concreta: en el siglo XV funcionó una imprenta que sacó uno de los primeros libros impresos en Galicia. El famoso incunable de Monterrei. Casi nadie lo ha visto, pero el dato aparece en cualquier explicación sobre el lugar.
La colegiata dentro de la muralla
Santa María de Gracia queda dentro del recinto. La puerta puede estar abierta o no; depende bastante del momento del día.
La iglesia mezcla etapas. Empieza románica y luego aparecen añadidos góticos. El retablo de piedra cuenta escenas de la Pasión sin demasiada decoración alrededor. Lo más entretenido está fuera, en los canecillos. Hay vieiras, músicos y figuras raras que parecen sacadas de otra época mental.
Dentro huele a humedad y a piedra vieja. Es un templo grande para el tamaño del pueblo actual.
Viñas alrededor de Monterrei
El valle que rodea Monterrei está lleno de viñedo. Godello y mencía sobre todo. La denominación de origen Monterrei es pequeña comparada con otras zonas gallegas, pero el vino circula bien por la comarca.
Verín, que está a pocos minutos en coche, concentra casi todo el movimiento. Allí es más fácil probar vinos de la zona o comprar alguna botella para llevar.
También es tierra de tortilla de trigo, una receta muy del valle. Masa fina doblada con relleno dentro, a menudo chorizo o bacalao con pasas. Se vende en panaderías y suele comerse fría, cortada en trozos.
Algunas cosas que conviene saber
La carretera que sube al castillo tiene tramos irregulares. Nada dramático, pero conviene ir despacio.
Dentro de la muralla está el antiguo palacio de los condes, hoy convertido en alojamiento. Desde fuera se ve bien la escala del edificio y cómo dominaba todo el valle.
El llamado Hospital de la Trinidad conserva sobre todo la fachada. El interior tiene otros usos ahora. En la portada hay un Cristo colocado boca abajo en la clave del arco. No hay una explicación clara y siempre acaba saliendo en cualquier conversación sobre el conjunto.
Alrededor del castillo salen caminos entre viñedos. Apenas hay sombra en muchos tramos, así que mejor caminar temprano si aprieta el calor.
Durante la época de vendimia suele haber movimiento en la comarca y algunas celebraciones ligadas al vino. El ambiente se nota sobre todo en Verín.
Consejo directo
Primero el castillo. Luego la colegiata. Paseo corto por la muralla y poco más. Monterrei no da para un día entero salvo que te entretengas caminando por el valle.
Lo normal es combinarlo con Verín o con alguna bodega de la zona. Y venir temprano. A media mañana el sol ya pega fuerte en lo alto del cerro.