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sobre Monterrei
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En el extremo suroriental de Galicia, donde Ourense roza Portugal y mira hacia Zamora, Monterrei se reconoce desde lejos por su silueta medieval. Con unos 2.700 habitantes y a unos 500 metros de altitud, este municipio de la comarca de Verín se entiende mirando hacia arriba: la fortaleza domina el valle del Támega y un mosaico de viñedos que cambia de color con las estaciones.
Aquí la frontera ha sido historia y carácter. Durante siglos, los condes de Monterrei marcaron el pulso de la zona, y ese legado sigue en pie en forma de piedra, muralla y miradores abiertos al paisaje. Fuera del recinto, Monterrei es también tierra de vino con denominación de origen, aldeas pequeñas y un ritmo tranquilo, más continental que el de la Galicia atlántica.
Qué ver en Monterrei
El Castillo de Monterrei es la visita central. El conjunto amurallado (Bien de Interés Cultural) reúne el castillo, el Pazo de los Condes, la iglesia de Santa María de Gracia (siglo XIII) y el antiguo Hospital de Peregrinos. Caminar por el perímetro ayuda a entender su papel estratégico y regala panorámicas amplias del valle y de las sierras cercanas.
Dentro, la Torre de las Damas y la Torre del Homenaje condensan el Monterrei feudal, mientras el pazo habla de etapas posteriores. En el municipio y su entorno aparecen aldeas con hórreos, cruceiros y arquitectura popular.
Qué hacer
- Visita guiada al castillo (conviene consultar disponibilidad y condiciones antes de ir).
- Enoturismo: algunas bodegas de la D.O. Monterrei organizan visitas y catas; mejor reservar.
- Paseos y senderismo por el entorno, con el Camino Natural del Támega como opción amable junto al río.
- Gastronomía: botelo de Verín, carnes, empanadas y cocina de temporada.
Fiestas y tradiciones
En agosto se celebra la Feira do Viño de Monterrei. A finales de septiembre o principios de octubre suele llegar la Festa da Vendima. En febrero, el Entroido de la comarca (muy conocido en Verín y alrededores) anima los días fríos.
Mejor época
- Primavera y otoño: buena luz para el valle y temperaturas más llevaderas para subir al recinto y caminar entre viñas.
- Verano: si vas, intenta evitar las horas centrales; arriba pega el sol y hay poca sombra en algunos puntos.
- Invierno: ambiente tranquilo, pero conviene contar con días más cortos y meteorología cambiante.
Errores típicos
- Ir al castillo sin comprobar antes si hay visitas/aforo y encontrarte con el acceso limitado.
- Subir con calzado poco adecuado: hay tramos de piedra y desnivel.
- Dejar la visita para las horas centrales en verano.