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sobre Oímbra
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En la comarca de Verín, cuando Ourense ya roza Portugal, Oímbra enseña esa Galicia interior de viñedo, piedra y caminos tranquilos. La población está repartida en aldeas, y el día a día se nota en las huertas, las pequeñas fincas, los hórreos y los cruceiros. Aquí el interés no está en un “casco histórico” concentrado, sino en el conjunto y en cómo encaja todo en el paisaje.
Qué ver en Oímbra
- Iglesia parroquial de Santa María: templo de piedra, sobrio, con reformas de distintas épocas, como tantas parroquias rurales gallegas.
- Cruceiros y capillas: aparecen en encrucijadas y altozanos; ayudan a entender por dónde se movía la gente y dónde se paraba.
- Arquitectura popular: casas de piedra con patios, anexos agrícolas, bodegas y hórreos.
- Paisaje de viñedo y cultivo: paseos fáciles entre aldeas, con vistas abiertas sobre el valle.
Qué hacer
- Caminar por pistas y carreteras locales entre aldeas, sin grandes desniveles.
- Acercarse a la cultura del vino ligada a la D.O. Monterrei: viña, parcelas pequeñas y ambiente de vendimia en otoño.
- Comer de cuchara y plato compartido: empanadas, pulpo, carnes de la zona y vinos, con algún guiño portugués en guisos y condimentos.
- Usar Oímbra como base para Verín, el Castillo de Monterrei, las zonas termales y una escapada a Portugal (por ejemplo, Chaves).
Fiestas y tradiciones
Las aldeas mantienen sus fiestas patronales y romerías, sobre todo en verano. En la comarca el Entroido se vive con fuerza; aunque los personajes más conocidos están en municipios vecinos, el ambiente se nota en toda la zona.
Si solo tienes 2 horas
- Da una vuelta corta por una aldea: hórreos, casas de piedra y algún cruceiro.
- Párate en la iglesia de Santa María.
- Remata con un paseo breve entre viñedos y pistas rurales para leer el paisaje.
Errores típicos
- Ir con prisa “a ver algo grande”: aquí el plan funciona mejor a ritmo lento, enlazando aldeas y paradas cortas.
- Meter el coche por calles estrechas: en muchos núcleos conviene aparcar a la entrada y seguir a pie.
- Venir en pleno mediodía de verano sin agua ni sombra prevista: el calor aprieta y los paseos se hacen largos.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Ourense, por la N-525 hacia Verín (aprox. 80 km). Desde Verín, está a pocos minutos en coche.
Mejor época: Primavera y otoño, por luz y temperaturas. En verano hay más ambiente por fiestas; en invierno, menos movimiento y más frío.