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sobre Vilardevós
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En la comarca de Verín, a unos 750 metros de altitud y en las primeras rampas de la sierra de Larouco, Vilardevós es Galicia interior en estado puro: aldeas de piedra, monte bajo y bosques, valles tranquilos y carreteras para ir sin prisa. Aquí pesa más el conjunto —paisaje, vida rural y detalles cotidianos— que una lista de “lugares de postal”.
Qué ver en Vilardevós
El patrimonio aparece repartido entre parroquias y lugares. La iglesia parroquial de San Salvador en Vilardevós y otras iglesias del municipio guardan elementos de interés, pero lo que mejor habla del día a día de antes es el patrimonio etnográfico: hórreos, cruceiros, fuentes, lavaderos y molinos junto a los regatos.
Conviene mirar con calma la arquitectura popular: casas de granito, balconadas de madera, patios y anexos pensados para el clima. Un paseo por aldeas como Mourazos, Campobecerros o Pazos ayuda a entender esa Galicia de interior, discreta y resistente.
El otro gran reclamo es el entorno natural, con pistas y caminos que suben hacia la sierra de Larouco y abren panorámicas sobre Verín y la raya con Portugal.
Qué hacer
- Paseos y senderismo por caminos tradicionales entre aldeas y zonas de monte.
- Micología en otoño, con prudencia y conocimiento.
- Acercarse a la zona de Monterrei para entender el paisaje del viñedo y probar vinos de la denominación en la comarca.
- Fotografía: brumas en los valles, piedra vieja y luces largas al atardecer.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales se reparten por parroquias, con más movimiento en verano. El Entroido se vive con tradiciones propias: más discreto que el de Verín, pero muy de aquí.
Errores típicos
- Venir con prisas: aquí la gracia está en enlazar aldeas y pararse en los detalles.
- Meter el coche por pistas estrechas “a ver a dónde llevan”: mejor dejarlo donde no estorbe y caminar un tramo.
- Ir en otoño a por setas sin conocimientos: además de arriesgado, no sienta bien en un monte que es trabajo y despensa para mucha gente.
Mejor época
Primavera y otoño suelen dar el mejor equilibrio de paisaje y temperaturas. Verano suma ambiente por las fiestas (en días señalados se nota más movimiento en puntos concretos). Si buscas calma, evita fines de semana con celebraciones en las parroquias.