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sobre Gondomar
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A pocos kilómetros de Vigo, ya en el interior de las Rías Baixas, Gondomar sirve para asomarse a la Galicia rural sin alejarse de la costa. Sus parroquias se reparten entre valles verdes, aldeas de piedra y carreteras secundarias que invitan a bajar el ritmo. Aquí mandan los caminos vecinales, los muros de granito y esa mezcla de bosque y huerta tan propia del paisaje.
El municipio se entiende por detalles: cruceiros en cruces de caminos, hórreos junto a las casas, pazos que asoman tras los cierres y un patrimonio religioso que sigue marcando el mapa. En cuanto sales del núcleo, aparecen fuentes, lavaderos y restos de antiguos molinos: piezas pequeñas de la vida cotidiana que aún explican cómo se organizaba el rural.
Qué ver en Gondomar
- Iglesia de San Miguel de Donas: visita muy agradecida si te interesa el románico y el patrimonio medieval.
- Iglesias y capillas de parroquia: en lugares como Cabeiras se conservan retablos barrocos; conviene ir con tiempo y sin prisas.
- Pazos y casas señoriales: la mayoría se contemplan desde el exterior; ayudan a leer la historia local.
- Paisaje rural: paseos entre aldeas para ver hórreos, cruceiros, lavaderos y tramos de caminos antiguos.
Qué hacer
- Caminar: hay una buena red de pistas y caminos que conectan parroquias, con recorridos sencillos para una mañana tranquila.
- Comer como se come aquí: huerta, ternera, pulpo, empanadas, lacón con grelos y quesos de la zona. Con blanco de las Rías Baixas, suele encajar bien.
- Moverse por los alrededores: Vigo, Baiona y las playas quedan cerca para alternar interior y costa.
Fiestas y tradiciones
En verano, muchas parroquias celebran fiestas patronales con procesiones y verbenas. San Xoán se vive con hogueras hacia finales de junio. También hay celebraciones ligadas a la vendimia en torno a septiembre y, en Navidad, algunas parroquias mantienen cantos y representaciones tradicionales.
Si solo tienes 2 horas
- Acércate a San Miguel de Donas.
- Da un paseo corto por caminos entre aldeas para ver hórreos, cruceiros y lavaderos.
- Vuelve al núcleo para orientarte y rematar con algo de cocina local.
Errores típicos
- Confiar en encontrar iglesias abiertas: mejor comprobarlo antes, sobre todo fuera de celebraciones.
- Aparcar donde estrechas el paso: en aldeas y accesos a fincas, un coche mal puesto complica la vida a vecinos y tractores.
- Ir con prisas: Gondomar se disfruta más enlazando tramos cortos y parando a mirar.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Vigo, se llega en coche por la PO-253. También hay autobuses interurbanos con enlace a Vigo. Desde Pontevedra, el acceso habitual es por la AG-57 y la PO-253.
Consejos: calzado cómodo si vas a caminar. Si quieres comer bien, pregunta: en el rural, el mejor consejo suele venir de los vecinos.