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sobre Mos
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Turismo en Mos no es lo primero que se te ocurre cerca de Vigo. Aquí vive gente que trabaja en la ciudad y vuelve a dormir. Ocurre desde hace años. Entre semana hay tráfico y naves industriales. El fin de semana baja el ruido.
Aparcar y empezar
Mos no tiene un centro claro. Son parroquias separadas por carreteras y rotondas. Si vienes desde Vigo lo normal es entrar por la N‑550.
La zona más reconocible es la de Mos propiamente dicho, alrededor de la plaza del Concello. Hay poco sitio para dejar el coche y las calles son cortas. Si ves hueco, cógelo. Si no, suele haber más espacio en avenidas cercanas o junto a instalaciones deportivas.
Para moverte por el municipio necesitas coche. Ir andando entre parroquias no tiene mucho sentido.
Lo que hay y lo que no
El Pazo de Mos es la referencia clara. Casa señorial grande, con escudo en la fachada y un pórtico de piedra bastante reconocible. El edificio ha pasado por restauraciones en los últimos años y suele usarse para actos y visitas culturales cuando está abierto.
Dentro hay salas nobles y espacios rehabilitados. También se recuerda aquí al ciclista Óscar Pereiro, que es de Mos. No siempre se puede visitar por dentro, así que conviene asumir que quizá solo veas el exterior y el jardín.
La iglesia de Santa María de Guizán queda a unos minutos en coche. Es románica, pequeña, con un ábside que llama la atención si te gustan estas cosas. Aparcas al lado de la carretera y en cinco minutos la has visto. A veces está abierta, a veces no.
Cerca del límite con Redondela está el castro de Herville. No es un parque arqueológico preparado. Es más bien un alto con restos y algo de vista hacia la ría. Si pasas por allí y te apetece caminar un poco, vale. Si vienes buscando un yacimiento bien explicado, no es el sitio.
Comer y fiestas
La comida es la que te encuentras en cualquier zona rural del área de Vigo. Empanada, pulpo, carne guisada, caldo cuando toca. Sin sorpresas. El vino suele venir de bodegas cercanas de las Rías Baixas.
A lo largo del año hay fiestas locales. La más conocida gira alrededor de la rosa, que es un símbolo del municipio. También se organizan celebraciones gastronómicas y ferias puntuales en el pazo o en recintos municipales. Si coincides con alguna, verás más ambiente del habitual.
El resto del año Mos funciona como pueblo grande de paso. Se come sin problema, pero no es un sitio al que la gente vaya expresamente por la mesa.
El Camino Portugués por Mos
El Camino Portugués atraviesa Mos antes de seguir hacia Redondela. Eso trae un goteo constante de peregrinos.
Gran parte del recorrido utiliza una antigua vía ferroviaria reconvertida en senda. Es un tramo cómodo, bastante llano y con sombra en muchos puntos. Caminan peregrinos, pero también vecinos que salen a andar o en bici.
Si te apetece estirar las piernas, puedes incorporarte en cualquier punto cercano al núcleo de Mos y caminar un rato hacia Redondela. No tiene pérdida.
Consejo directo
Mos funciona mejor como parada corta. Ves el pazo, das una vuelta por la zona del concello y, si te interesa, te acercas a Guizán o al camino.
Si vienes buscando un pueblo monumental, sigue hacia otros sitios de Galicia. Si estás cerca de Vigo y te queda de paso, una hora aquí es suficiente. Luego carretera otra vez.