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sobre Pazos de Borbén
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A unos quince kilómetros de Vigo, Pazos de Borbén es un municipio tranquilo, de parroquias dispersas y vida rural. Se mueve entre colinas suaves, viñas y manchas de bosque, con ese verde gallego que cambia con la luz. Aquí se viene a caminar, a mirar el paisaje sin prisa y a entender cómo encaja la cultura del vino en la Galicia más interior.
El nombre no es casual: hubo (y aún hay) casas señoriales y pazos repartidos por el término municipal. No todos se pueden visitar por dentro, pero se intuyen en los muros de piedra, los caminos y las grandes fincas medio escondidas entre la vegetación.
Qué ver
El patrimonio religioso lleva el peso del apartado monumental. La Iglesia de Santa Comba de Borbén, de origen medieval, es un buen ejemplo del románico rural: sobria, con detalles en capiteles y canecillos. La parroquial de San Lourenzo de Pazos va por una línea más barroca.
Entre aldeas aparecen cruceiros y pequeñas capillas: hitos de piedra que ayudan a leer el paisaje y cuentan mucho de la religiosidad popular.
El otro gran protagonista son los viñedos vinculados a la D.O. Rías Baixas. Hay bodegas familiares que a veces reciben visitas; conviene consultar antes, porque no siempre tienen disponibilidad.
Qué hacer
Lo más agradecido aquí es caminar por pistas y senderos rurales que enlazan aldeas, viñas y bosques de robles y castaños. La llamada Ruta de los Pazos sirve para hacerse una idea del territorio, aunque el nombre puede llevar a equívoco: se ve más “por fuera” que “por dentro”.
También se presta a cicloturismo por carreteras secundarias con poco tráfico y a comer sin complicaciones: cocina de temporada, producto de huerta, pan y quesos, con el vino local como acompañamiento natural.
Fiestas y tradiciones
El municipio celebra la Festa de San Lourenzo en agosto. En septiembre llega la Festa da Vendimia, ligada a la cosecha. Además, el Entroido y las fiestas de cada parroquia marcan el calendario, como ocurre en buena parte de Galicia.
Errores típicos
- Ir “a tiro fijo” a ver pazos por dentro sin comprobar antes si se pueden visitar: muchos son privados.
- Confiar en el transporte público para enlazar parroquias: para moverse con calma, el coche facilita mucho las cosas.
- Salir a caminar en las horas centrales de verano: mejor madrugar o dejarlo para última hora.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Vigo se llega en coche en unos 20 minutos por la PO-254. Hay conexiones en autobús, aunque para moverse por parroquias y aldeas el coche da mucha más libertad.
Consejos: Calzado cómodo y algo de efectivo, porque no todos los sitios aceptan tarjeta. Si quieres una visita relacionada con el vino, consulta antes.