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sobre Salceda de Caselas
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A pocos kilómetros de Vigo, Salceda de Caselas es un paréntesis rural: praderas muy verdes, regatos que asoman y se esconden entre fincas, y un rosario de aldeas donde aún se ven hórreos, cruceiros y lavaderos. Con unos 9.500 habitantes y un relieve amable, se recorre sin prisas, mejor si te apetece enlazar caminos secundarios y parar cuando te llame la atención una iglesia, una carballeira o una fuente.
El municipio mantiene una base agrícola y ganadera, y se nota en el paisaje y en el ritmo: pequeñas explotaciones, huertas, cierres de piedra y casas tradicionales mezcladas con vivienda más reciente. Las parroquias son la clave para entender Salceda: cada una tiene su núcleo, su templo y su vida propia.
Qué ver en Salceda de Caselas
El patrimonio religioso marca el territorio. La Iglesia de San Xián de Salceda, en el núcleo principal, es una buena primera parada para situarte y empezar a leer el pueblo. Por las parroquias, iglesias y capillas (con añadidos de distintas épocas) siguen siendo puntos de encuentro y, para quien visita, referencias claras en el mapa.
Los cruceiros aparecen en cruces de caminos y pequeños atrios. Compensa fijarse en las diferencias: proporciones, desgaste de la piedra, basas y motivos.
En lo natural manda el verde: soutos y vegetación de ribera junto a los arroyos, con un otoño especialmente agradecido para fotos por el cambio de color. En las aldeas, la arquitectura popular se entiende rápido en las casas de piedra, los hórreos y los lavaderos.
Qué hacer
Aquí apetece caminar o pedalear por pistas y carreteras locales, enlazando parroquias y aldeas. El terreno da juego para rutas sencillas, sin grandes desniveles.
En la mesa, cocina gallega de interior: carnes, cocidos, empanadas y productos tradicionales de la matanza, además de elaboraciones artesanas que siguen presentes en el día a día.
Y si te apetece contraste urbano, Vigo queda cerca para una escapada corta.
Fiestas y tradiciones
Cada parroquia celebra sus fiestas patronales, normalmente entre primavera y verano, con misa, procesión, verbena y comidas populares. El Carnaval y las celebraciones de invierno también se mantienen, con un ambiente más vecinal y recogido.
Si solo tienes 2 horas
- Pasea por el entorno del núcleo de Salceda y entra en la Iglesia de San Xián si está abierta.
- Busca un cruceiro cercano y enlaza por caminos tranquilos hacia alguna aldea donde se vean hórreos y lavadero.
- Regresa por otro tramo para leer el paisaje agrario: cierres de piedra, fincas pequeñas y regatos.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Vigo, se llega en coche en unos 20 minutos por la N-120 en dirección Ourense. También hay transporte público desde Vigo (conviene comprobar frecuencias según el día).
Mejor época: Primavera y otoño suelen dar las caminatas más agradables por temperaturas suaves. En verano hay más ambiente por las fiestas. En invierno, cuenta con lluvia y suelo húmedo en pistas.
Consejos: Calzado con buen agarre si vas a meterte por senderos y caminos de tierra. Para moverte por las parroquias con libertad, ayuda llevar vehículo propio.
Errores típicos
- Venir con prisas: Salceda se disfruta más enlazando aldeas y paradas cortas que intentando “verlo todo”.
- Meterse en pistas de tierra tras varios días de lluvia sin calzado adecuado: el barro aparece cuando menos lo esperas.
- Confiar en que siempre habrá transporte público a la vuelta: revisa horarios con antelación si no vas en coche.