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sobre Bergasillas Bajera
Pequeña localidad dividida en dos barrios; ofrece tranquilidad absoluta y cielos limpios.
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En la comarca de Arnedo, sobre una loma a 846 metros, Bergasillas Bajera es uno de esos pueblos mínimos donde el silencio se nota. Con 33 habitantes, la visita va de caminar despacio y mirar lejos, más que de “tachar” sitios. Desde arriba se abre el valle del Cidacos y, alrededor, el paisaje del Sistema Ibérico riojano: monte bajo, laderas y bancales.
Qué ver en Bergasillas Bajera
- La iglesia parroquial: un templo sencillo, de piedra, que marca el centro del pueblo y ayuda a entender la escala del lugar.
- El casco urbano: casas de mampostería, algún balcón de forja, aleros de madera y calles que se recorren en un rato.
- Miradores naturales: no hace falta una ruta larga; basta salir un poco del núcleo para encontrar panorámicas, sobre todo con la luz baja del día.
Qué hacer
Los alrededores se prestan a paseos por caminos tradicionales entre monte y zonas de cultivo. Si te gusta la observación de aves, en cortados y claros del entorno pueden verse rapaces; conviene llevar prismáticos y paciencia. Para comer, lo práctico es contar con la cocina riojana de interior en los pueblos mayores de alrededor o llevar algo si vas a estar pocas horas.
Errores típicos
- Ir a mediodía en verano: hay poca sombra y el calor se nota. Mejor primera o última hora.
- Llegar sin agua: aquí no hay servicios comerciales; súbelo resuelto desde Arnedo.
- Confiarse con el tiempo: en la loma suele hacer viento y en invierno la sensación térmica baja rápido.
Información práctica
Desde Logroño: N-232 hacia Calahorra, luego LR-115 hasta Arnedo y, desde allí, carretera local hasta el pueblo (unos 15 km). Calzado cómodo: hay piedra, cuestas y caminos de tierra.