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sobre Préjano
Antiguo pueblo minero y olivarero; situado a la sombra de Peña Isasa.
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Préjano está en la comarca de Arnedo, a 710 metros de altitud. Se nota en el aire y en el ritmo: aquí se viene a caminar despacio, mirar el paisaje de secano y entender cómo funciona un pueblo riojano pequeño. Con poco más de doscientas personas, no hay una lista larga de planes, pero sí tranquilidad y buenas vistas cuando el día acompaña.
Qué ver en Préjano
El edificio principal es la iglesia parroquial de San Martín de Tours, de origen medieval y con reformas posteriores. Si te interesa la historia del arte, merece la pena fijarse en la portada románica y en el retablo barroco.
El casco urbano se recorre en poco tiempo. Encontrarás casas de piedra, algún blasón y detalles de arquitectura popular: aleros de madera y balcones de forja. Son calles de paseo corto, sin más pretensión que dejarse llevar.
En cuanto sales del pueblo, aparece el mosaico de campos de cereal, viñedo y monte bajo. Desde los puntos algo más altos se abren vistas hacia el valle del Cidacos y las sierras cercanas.
Qué hacer
Hay caminos rurales que conectan con antiguas vías de labor y de pastoreo. No esperes grandes rutas señalizadas: conviene llevar una idea clara de por dónde vas y calcular tiempos con margen.
En la mesa, lo habitual de la zona: guisos de cordero, migas y productos de matanza. Si vas con esa intención, comprueba antes qué servicios hay disponibles.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por el casco urbano y visita a la iglesia (por fuera si está cerrada).
- Salida corta por una pista cercana para ganar algo de altura y asomarte al valle.
- Un rato de fotos al atardecer si el cielo está despejado.
Errores típicos
- Ir con la idea de “hacer muchas visitas”: aquí el interés está en el paseo y el paisaje.
- Confiar en encontrar siempre servicios abiertos; mejor ir con agua y algo de comer si vas a caminar.
- Meterse por pistas tras lluvia: algunas se ponen blandas y se camina peor.