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sobre Zarzosa
Pequeña aldea al final de la carretera en el valle del Cidacos; paz absoluta.
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Zarzosa es uno de esos pueblos que ves rápido. Tiene unos pocos vecinos y está a unos 950 metros de altitud, cerca de la Sierra de la Hez. El coche se deja donde se pueda; no hay zonas claras para aparcar ni mucho espacio entre las casas. Tampoco hay servicios.
La carretera final conviene tomarla con cabeza. Es estrecha y con curvas. Si ha nevado o hay hielo, se nota. Lo mejor es venir con el día despejado y sin prisa.
Qué ver en Zarzosa
El edificio más visible es la iglesia de Nuestra Señora del Canchal. Es una iglesia rural, sin grandes detalles. Cumple su función y poco más.
El resto es un caserío pequeño. Muros de piedra, tejados de teja y algunos corrales antiguos. Varias construcciones están cerradas o con poco uso. Con 14 habitantes no puede ser de otra forma.
El pueblo se recorre en pocos minutos. Un par de calles, algunas casas agrupadas y poco más alrededor de la iglesia.
Caminos y monte alrededor
Fuera del casco salen caminos viejos hacia los montes cercanos. Eran pasos de pastores y agricultores. Hoy sirven para andar un rato si te apetece estirar las piernas.
No esperes señalización ni miradores. Son pistas y senderos abiertos entre encinas, robles y matorral. Desde algunos puntos altos se ven bien las laderas y los valles de alrededor.
A veces se ven rapaces sobrevolando las peñas cercanas. Si llevas prismáticos, mejor.
Si cuentas solo con un par de horas
La vuelta por el pueblo se hace en diez minutos. Después puedes acercarte a la iglesia y subir un poco por cualquiera de las pistas cercanas para ganar algo de altura. Desde ahí el paisaje se abre más.
No hay mucho más que hacer. Zarzosa es pequeño y no intenta parecer otra cosa.
Errores comunes
El más habitual: llegar pensando que habrá algún bar o tienda. No hay. Lleva agua y algo de comida si vas a caminar.
La carretera puede complicarse con niebla o lluvia fuerte. En invierno también con hielo. No es un sitio para correr con el coche.
Tampoco vengas con zapatillas nuevas. Algunos caminos tienen piedra suelta o barro cuando ha llovido.
Datos útiles
Desde Logroño se suele ir primero hacia Calahorra por la N‑232 y después hacia Arnedo. A partir de ahí empiezan las carreteras más pequeñas que suben hacia la zona de la sierra. El último tramo es local y estrecho.
Conduce despacio, sobre todo si el tiempo se complica. En invierno el frío se nota y el viento suele pegar fuerte en estas alturas. Incluso en verano refresca cuando cae el sol. Lleva algo de abrigo si vas a quedarte un rato.