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sobre Ollauri
Pueblo de bodegas y palacios subterráneos; conocido como el cementerio de los vinos.
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En la Rioja Alta, rodeado de viñedo y a un salto de Haro, Ollauri es un pueblo pequeño (311 habitantes) y de ritmo pausado. Se recorre andando en poco rato y lo mejor no es “tachar” monumentos, sino fijarse en el paisaje: lomas suaves, caminos entre cepas y ese trasiego discreto que se nota cuando la uva manda.
Qué ver en Ollauri
- Iglesia parroquial de San Pelayo. Templo de origen románico, reformado con el tiempo, sobrio y muy de la zona.
- Bodegas subterráneas (calados). En laderas y alrededores hay galerías excavadas donde se ha criado vino durante generaciones. Si te interesa entrar, conviene ir con visita concertada.
- Vistas entre viñas. Desde los puntos algo más altos se abren panorámicas hacia la Sierra de Cantabria y los Montes Obarenes, con cambios de color muy marcados según la estación.
Qué hacer
- Visitas a bodegas familiares y catas en el entorno, normalmente con trato directo.
- Paseos y senderismo suave entre viñedos, enlazando con pueblos cercanos como Casalarreina o San Asensio. La Ruta de los Tres Templos es una opción conocida por la zona.
- Comer en la comarca: huerta, legumbres y asados, con vinos de Rioja Alta (en el pueblo o a pocos minutos).
Fiestas y tradiciones
Las fiestas de San Pelayo se celebran a finales de junio. La vendimia, en septiembre, marca el momento clave del año; algunas bodegas permiten asomarse al ambiente de recogida.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo tranquilo por el casco urbano y alrededores.
- Acércate a alguna zona de calados (si no hay visita, al menos se aprecia el “paisaje de bodegas”).
- Sube a un punto alto entre viñas para las vistas hacia la Sierra de Cantabria.
Errores típicos
- Llegar sin avisar pensando que podrás entrar a una bodega: en pueblos así, las visitas dependen del trabajo en campo y bodega.
- Ir en vendimia sin planificar: hay más movimiento y puede haber menos disponibilidad para visitas.
Información práctica
Desde Logroño se llega por la N-232 hacia Haro y, desde allí, una carretera local conduce al pueblo.