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sobre Rodezno
Pueblo de tradición vinícola con numerosas bodegas centenarias; arquitectura de piedra sillería.
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Rodezno es un pueblo pequeño de La Rioja, rodeado de viñedo y con ese punto de calma que se agradece cuando uno busca bajar el ritmo. Está en la comarca de Haro, a unos 547 metros de altitud, y su tamaño (apenas un par de centenares de vecinos) se nota en lo cotidiano: calles tranquilas, casas de piedra y ladrillo, y vida ligada al campo.
Qué ver en Rodezno
- La iglesia parroquial, que marca el perfil del casco urbano y resume bien la arquitectura religiosa rural de la zona.
- Un paseo por el pueblo: aleros de madera, muros de piedra caliza y detalles en las fachadas; aquí lo bonito está en lo pequeño.
- Bodegas tradicionales, algunas excavadas, parte del paisaje del municipio y de su memoria vinícola.
- Los alrededores entre viñas: basta con salir a pie por los caminos para ganar vistas del pueblo, sobre todo cuando el viñedo cambia de color.
Qué hacer
El plan es sencillo: caminar entre viñas, seguir caminos rurales y tomarse el paisaje con calma. Si te interesa el vino, esta zona ayuda a entender el trabajo de la vid desde cerca, especialmente cuando hay faena en el campo. En otoño, los montes cercanos suelen atraer a quienes buscan setas; conviene informarse y respetar siempre las normas locales.
Fiestas y tradiciones
El pueblo mantiene sus fiestas patronales en verano y vive el ambiente de vendimia entre finales de septiembre y comienzos de octubre, como buena parte de la comarca. En invierno aparecen celebraciones tradicionales en torno a San Antón y las fechas navideñas.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por el casco urbano: iglesia y calles, sin mapa y mirando hacia arriba (aleros y fachadas).
- Caminata corta por un camino entre viñas para ver Rodezno desde fuera y volver con calma.
Errores típicos
- Llegar sin plan B de servicios: en un pueblo tan pequeño puede que no encuentres lo que necesitas en el momento.
- Meter el coche por calles estrechas: mejor aparcar donde no estorbes y hacer el resto a pie.
Información práctica
Desde Logroño se llega por la N-232 hacia Haro y después por carreteras comarcales entre viñedos. Al ser una localidad pequeña, conviene revisar con antelación opciones de alojamiento y servicios; en poblaciones cercanas suele haber más oferta.