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sobre Zarratón
Pueblo de la Rioja Alta famoso por sus danzas tradicionales; situado en una loma.
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Zarratón se asienta sobre una ligera elevación en la margen derecha del río Tirón, una posición que históricamente buscaba proteger las cosechas de las heladas y las crecidas. Este municipio de la comarca de Haro, con unos 254 habitantes, forma parte de ese paisaje de la Rioja Alta donde el viñedo estructura el territorio. Sus calles cortas y sus construcciones responden a una lógica agrícola, no ornamental.
La iglesia y el desarrollo del núcleo
El centro lo ocupa la iglesia de San Martín de Tours, un edificio que documenta varias fases. La portada principal, de estilo gótico tardío, apunta a una construcción del siglo XVI, mientras que la torre y otras reformas son claramente posteriores. Esta superposición de estilos es común en las parroquias rurales, que se ampliaban o reparaban según los recursos disponibles. Su ubicación no es casual: desde aquí se organizó el crecimiento del pueblo.
Las viviendas más antiguas que la rodean son de mampostería, con sillares reservados para esquinas y marcos de ventanas. Algunas lucen blasones, generalmente de los siglos XVII y XVIII, que señalan la presencia de familias hidalgas vinculadas a la administración local o a un mayorazgo. La planta baja solía destinarse a bodega, lagar o cuadra, un diseño práctico para una economía basada en la vid y el cereal.
El viñedo como paisaje y sustento
Al salir de cualquier calle se encuentra el viñedo. El término municipal de Zarratón está casi completamente dedicado a este cultivo, con algunas parcelas de cereal. Las pistas de tierra que los surcan son caminos de servicio para los agricultores, pero también permiten adentrarse en el paisaje. En otoño, durante la vendimia, el movimiento es constante; en invierno, la estructura desnuda de las cepas y los bancales queda al descubierto.
Hacia el sur, en días despejados, la vista alcanza las estribaciones de la Sierra de la Demanda. Esta barrera montañosa condiciona el clima local, atenuando en parte los rigores del valle del Ebro.
Un recorrido por la trama urbana
El casco se recorre en poco tiempo. Más que buscar monumentos, conviene observar los detalles: los grandes portones de acceso a los antiguos patios de labor, ahora a menudo cerrados; los restos de algún lagar doméstico integrado en una vivienda; o cómo las calles principales siguen el antiguo camino a Cuzcurrita del Río Tirón. La transición entre el último muro y el primer viñedo es inmediata, sin zonas de amortiguación.
Cómo visitar Zarratón
Zarratón se visita normalmente como parte de un itinerario por los pueblos vitivinícolas al noroeste de Haro. El recorrido a pie por el pueblo es sencillo y no requiere guía. Si se pretende caminar por los senderos entre viñas, es aconsejable hacerlo a primera hora de la mañana o al atardecer, especialmente en verano, por la falta de sombra. El pueblo carece de una infraestructura turística desarrollada, lo que preserva su ritmo cotidiano.
La vida entre viñas
El interés de Zarratón reside precisamente en su normalidad. Es un pueblo que no ha sido transformado para el visitante, donde se percibe con claridad el vínculo entre la arquitectura popular y el trabajo en el campo. Ver un tractor cargado con cajas de uva entrar por una calle estrecha, o a un vecino podando sus cepas en una parcela junto a las últimas casas, explica más sobre esta zona que muchos paneles informativos. Aquí se entiende la Rioja vitivinícola desde su base productiva.