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sobre Albelda de Iregua
Importante núcleo poblacional en el valle del Iregua; conocido históricamente por su antiguo monasterio y batalla medieval.
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En el valle del río Iregua, a pocos kilómetros de Logroño, Albelda de Iregua conserva un capítulo interesante de la historia riojana. Con 3.591 habitantes y a 535 metros de altitud, mezcla vida de pueblo, huertas y un patrimonio que se entiende mejor caminándolo sin prisa.
Albelda tiene ese poso de los lugares donde han pasado cosas. El entorno monástico de la zona se relaciona con algunos de los primeros testimonios del romance escrito, y el caserío tradicional convive con vestigios medievales. El pueblo se alarga entre campos de cultivo y el corredor del Iregua, con paseos sencillos y vistas abiertas hacia el valle.
Qué ver en Albelda de Iregua
El Monasterio de San Martín es la referencia histórica. Fue un cenobio benedictino ligado a la cultura escrita medieval. Del conjunto original quedan sobre todo restos y elementos arqueológicos, pero el lugar ayuda a hacerse una idea de su peso cultural en la época.
La iglesia parroquial de San Julián y Santa Basilisa marca el perfil del casco urbano. Se asocia al románico tardío y conserva una portada sobria con decoración geométrica y vegetal. Dentro, llaman la atención los retablos barrocos y una pila bautismal medieval.
El puente románico sobre el Iregua, reformado con el paso del tiempo, mantiene una estampa reconocible y funciona como buen mirador del río y del borde del pueblo.
En el casco antiguo aparecen casas con escudos, portadas de piedra y calles que agradecen un paseo a la deriva. La Plaza Mayor concentra parte de la vida local.
Qué hacer
Los senderos junto al río Iregua permiten caminar entre sotos y alamedas; el tramo hacia Islallana se hace fácil y suele dar juego para observar aves.
La ruta de los molinos sigue antiguos caminos vinculados a los molinos harineros del río y ayuda a entender la relación entre agua y trabajo en el valle.
En la mesa manda la huerta riojana: espárragos, pochas y verduras de temporada, bien acompañadas por vinos de la DOCa Rioja.
Si solo tienes 2 horas
- Empieza por el entorno del Monasterio de San Martín y recorre los alrededores con calma.
- Baja al puente para ver el Iregua y regresa por el casco antiguo hasta la iglesia parroquial.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales de San Julián y Santa Basilisa se celebran a finales de agosto, con actos religiosos y ambiente en la calle.
La romería de San Gregorio, en mayo, reúne a vecinos y visitantes en una jornada campestre.
En septiembre suele haber actividades culturales vinculadas al legado del monasterio (charlas, exposiciones y propuestas divulgativas).
Mejor época
- Primavera y otoño suelen ser los momentos más agradecidos para pasear junto al río y por el casco antiguo, con temperaturas suaves.
- Verano puede concentrar más ambiente por las fiestas, pero conviene evitar las horas centrales si hace calor.
Información práctica
Se llega desde Logroño por la LR-250, siguiendo el valle del Iregua. Hay conexión por transporte público desde la capital (consulta frecuencias según temporada).
Para verla con calma, cuenta con una jornada: patrimonio por la mañana, paseo fluvial y, si apetece, enlazar con otros pueblos del valle como Islallana o Lumbreras.