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sobre Alcanadre
Pueblo situado en la ribera del Ebro con tradición agrícola; famoso por su acueducto romano y cuevas.
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A 23 kilómetros de Logroño, Alcanadre es un pueblo pequeño y tranquilo junto al Ebro, rodeado de viñas y campos. Con 647 habitantes y a 348 metros de altitud, se recorre a pie sin esfuerzo. Aquí lo interesante no es tachar monumentos, sino pasear, mirar el paisaje agrícola riojano y asomarse a un casco urbano de los de siempre.
Qué ver en Alcanadre
La iglesia parroquial de San Miguel Arcángel marca el perfil del pueblo. Tiene origen medieval con reformas posteriores; si está abierta, merece la pena entrar por el retablo barroco y la imagen del patrón.
El casco histórico se disfruta sin mapa: calles tranquilas, casas de piedra, balcones de forja, aleros generosos y algún escudo en fachadas que habla de antiguas familias con peso local.
Al salir del núcleo, los viñedos toman el relevo. En otoño el cambio de color es notable y el entorno gana mucha foto. Cerca del pueblo hay pequeñas elevaciones que funcionan como miradores naturales hacia el valle del Ebro.
Qué hacer
Si te apetece vino, pregunta por bodegas familiares y visitas (mejor consultar o llamar antes). También hay caminos rurales para caminar o pedalear entre viñas y cultivos, con algún repecho corto que se paga con vistas abiertas.
En la mesa manda la cocina riojana: huerta, guisos y carnes, con el vino como compañero natural.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales de San Miguel Arcángel se celebran a finales de septiembre. En agosto hay celebración en torno a la Virgen. La vendimia marca el pulso del pueblo a comienzos de otoño, con más movimiento en el campo y alrededor de las bodegas.
Mejor época
- Otoño: viña en color y ambiente de vendimia en el entorno (sin necesidad de grandes planes).
- Verano: vida en la calle por las tardes, pero a mediodía el calor aprieta; mejor madrugar o salir al atardecer.