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sobre Galilea
Pueblo del Valle de Ocón con tradición olivarera; ofrece vistas al valle del Ebro.
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A pocos kilómetros de Logroño, Galilea es uno de esos pueblos riojanos donde el campo marca el paso. Con apenas 264 habitantes, se asienta entre viñedos y cereal, con calles calmadas y casas de piedra que conservan el aire de siempre. Lo mejor aquí es llegar sin prisa y fijarse en lo pequeño: una portada, un escudo, una sombra fresca en verano.
Qué ver en Galilea
El corazón del pueblo es la iglesia parroquial, sobria y rural, muy en la línea de la arquitectura de la zona. Merece la pena rodearla y mirar el caserío con calma: aparecen casas blasonadas, balcones de forja y portadas tradicionales que dejan entrever épocas más boyantes.
En cuanto sales a las afueras, el paisaje lo ponen las viñas y los campos, que cambian mucho según la estación. Subiendo a alguna loma cercana se abren vistas amplias del valle y, en días claros, se recorta el perfil de los montes.
Qué hacer
Hay caminos agrícolas y senderos que conectan con pueblos vecinos, pensados para paseos sencillos entre viñedos. La mesa sigue el patrón riojano: verdura de temporada, embutidos, quesos y cocina de producto, sin demasiada vuelta.
En los alrededores puede haber bodegas familiares que reciben con cita; conviene preguntar antes, porque no siempre están abiertas.
Fiestas y tradiciones
En verano suelen celebrarse las fiestas patronales, con actos religiosos y ambiente vecinal. En enero, San Antón mantiene la tradición de la bendición de animales. En otoño, la vendimia marca el calendario y el paisaje.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta tranquila por el casco urbano: iglesia, calles principales y algunas casas blasonadas.
- Salida breve por un camino entre viñas para llevarte una panorámica del entorno.
Errores típicos
- Ir con prisas: es un pueblo de detalles y el plan funciona mejor caminando sin reloj.
- Entrar por caminos agrícolas con el coche si el firme está malo o hay maquinaria: mejor dejarlos para pasear.
Información práctica
Se llega por carretera desde Logroño y suele ser fácil aparcar. Si quieres ver la iglesia por dentro o visitar bodegas, mejor consultarlo con antelación.