Artículo completo
sobre Ocón
Municipio compuesto por varias aldeas (La Villa
Ocultar artículo Leer artículo completo
En las estribaciones de la Sierra de Yerga, a 885 metros de altitud, Ocón mira hacia el valle del Ebro con la calma propia de un municipio pequeño (315 habitantes). Aquí el plan suele ser sencillo: pasear, ganar un poco de altura y volver con tiempo.
Qué ver en Ocón
El principal hito patrimonial es la iglesia parroquial de San Martín, de origen románico. Es un templo sobrio, de los que se entienden mejor viéndolos en silencio y sin prisas.
El caserío tradicional también se disfruta caminando: piedra, balcones de forja, teja árabe y detalles de cantería en dinteles y ventanas. Más que buscar una foto concreta, compensa ir despacio y mirar puertas, esquinas y patios.
En cuanto sales del núcleo, el entorno natural completa la visita: laderas con robles y encinas y pequeños altos desde los que se abren vistas hacia el valle y la propia Sierra de Yerga. En otoño el color del monte se nota especialmente.
Qué hacer
Ocón funciona bien como punto de partida para paseos por pistas y caminos cercanos. Hay opciones suaves alrededor del pueblo y otras más largas si se gana altura. También se presta a la BTT por caminos forestales.
Si te gusta la fauna, la observación de aves puede dar juego, sobre todo en pasos estacionales.
Si solo tienes 2 horas
- Callejea por el casco urbano, sin ruta fija, fijándote en los detalles de piedra y forja.
- Acércate a la iglesia de San Martín.
- Sube a un punto alto cercano (sin alargarte) para abrir vista hacia el valle del Ebro.
Errores típicos
- Venir con el tiempo justo y querer “hacer ruta larga”: aquí se disfruta más con un paseo corto y tranquilo.
- Estrenar calzado: entre empedrado y terreno irregular, mejor zapatilla ya domada.
- Confiar en encontrarlo todo abierto: en pueblos pequeños conviene llevar el plan flexible, también para dormir, mirando opciones en localidades cercanas.