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sobre Ribafrecha
Localidad en el valle del Leza; conocida por sus huertas y cercanía a Logroño.
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A pocos kilómetros de Logroño, Ribafrecha va a su ritmo. Con algo más de mil vecinos, aquí manda el paisaje de alrededor —viña, huerta y cereal— y ese punto cotidiano de pueblo riojano donde apetece caminar sin plan cerrado.
Qué ver en Ribafrecha
La iglesia parroquial de San Martín de Tours es la referencia más clara. Merece la pena rodearla con calma y fijarse en la piedra y en la torre, que marca el perfil del casco urbano.
Luego, lo mejor es tirar de callejero: aparecen casas antiguas con balconadas de hierro, algún escudo suelto y, mezcladas, construcciones más sencillas de ladrillo y tapial que siguen contando cómo se ha construido aquí toda la vida. En cuanto sales del pueblo, los campos y viñedos abren el paisaje, y cambia mucho según la estación.
Qué hacer
Ribafrecha se presta a paseos a pie o en bici por caminos rurales de los alrededores. Si te interesa el vino, por la zona hay bodegas pequeñas y familiares: conviene informarse y reservar si procede. En la mesa manda la temporada: verduras, legumbres y embutidos, sin mucho artificio.
Fiestas y tradiciones
El pueblo celebra las fiestas patronales de San Martín de Tours a mediados de noviembre. En verano suele haber fiestas con ambiente de plaza y actividades. La Semana Santa se vive con recogimiento y, en vendimia, el campo se nota también en el día a día.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por el casco urbano: iglesia y calles con casas tradicionales.
- Salida corta por algún camino entre viñas y cultivos para ver el paisaje a dos pasos.
- Parada breve para tomar algo, sin alargar de más.
Errores típicos
- Ir a pleno mediodía en verano: mejor primera hora o última, cuando baja el sol.
- Quedarse solo en la plaza: lo mejor está en dar una vuelta corta por los caminos de salida del pueblo.