Artículo completo
sobre Ventosa
Pueblo del Camino de Santiago conocido por el mercado del Trato y arte al aire libre.
Ocultar artículo Leer artículo completo
Ventosa es un pueblo riojano pequeño, rodeado de viñedo y campo abierto, donde lo mejor es ir despacio. Con unos 205 habitantes y a 640 metros de altitud, se visita sin esfuerzo: calles tranquilas, arquitectura popular y buenas vistas hacia las lomas de la comarca de Logroño.
Qué ver en Ventosa
- La iglesia parroquial: en el centro, sobria, de líneas tradicionales.
- Paseo por el casco urbano: casas de piedra y adobe, balcones de hierro y aleros generosos. Se recorre en poco tiempo.
- Miradores naturales en las afueras: al salir por cualquiera de los caminos aparecen panorámicas de viñedos y, si el día está despejado, las sierras al fondo del valle del Ebro.
Qué hacer
- Caminar o pedalear entre viñas por pistas agrícolas y senderos suaves. Al atardecer, con la luz más baja, el paisaje gana mucho.
- Mirar el vino desde el paisaje: aquí la vid manda. En vendimia (septiembre-octubre) se nota más actividad en el campo.
- Comer a la riojana: cocina de producto y de temporada (verduras, patata, cordero y elaborados del cerdo), sin complicaciones.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta breve por el centro: iglesia y un par de calles principales.
- Sal por un camino entre viñas, gana un poco de altura para sacar la foto, y vuelve por la pista paralela o por el mismo trazado.
Errores típicos
- Ir con prisas: Ventosa se disfruta más como parada tranquila que como “check” rápido.
- Caminar a pleno sol en verano: mejor primera hora o última de la tarde.
- Meter el coche por calles estrechas: si dudas, aparca a la entrada y entra andando.
Información práctica
Desde Logroño se llega en coche en unos 20 km por carreteras secundarias. Lleva calzado cómodo si vas a salir por los caminos; después de lluvia el terreno puede estar blando.